Solamente dos zonas arqueológicas en Chiapas necesitan de reconstrucción, Chiapa de Corzo e Iglesia Vieja (Tonalá), esto después del terremoto del 7 de septiembre; sin embargo este proceso se ha visto atrasado desde el mes de enero, fecha en la que debieron comenzar los trabajos.
A pesar de contar con 11 sitios arqueológicos abiertos al público, en el estado únicamente dos resultaron con afectaciones a causa del movimiento telúrico; los recursos económicos para su reparación deberán ser brindados por las aseguradoras correspondientes.
“Únicamente dejamos apuntaladas las estructuras dañadas, pensando en un retraso de los recursos, que es lo que está sucediendo. El apuntalamiento puede durar muchos años, pero no debería quedar de esa manera, por lo que seguimos a la espera de los recursos”, indicó Eliseo Linares Villanueva, arqueólogo del Museo Regional.
Agregó, que todos los trámites estipulados por las aseguradoras se han realizado, por lo que desconocen el retraso del arribo de estos recursos, aunque también no tienen la certeza si las aseguradoras han depositado los recursos y la Federación es quien ha retardado la entrega de estos.
Esta situación también la padecen los inmuebles denominados como Monumentos Históricos (edificaciones con más de 100 años de antigüedad), principalmente las iglesias de Chiapa de Corzo y Zinacantán.
“Ambos proyectos (Chiapa de Corzo e Iglesia Vieja) ya están autorizados por el Consejo de Arqueología, los recursos también ya están autorizados, solamente falta que los ministren. De hecho casi inmediatamente después del temblor debimos reparar las estructuras, pero no estaban los fondos”, abundó.
Se estima que para el sitio Chiapa de Corzo se necesitará de un millón de pesos, mientras que para Iglesia Vieja tres millones, debido a la magnitud de los daños y el tamaño de las piedras con que fueron construidas las edificaciones piramidales.












