"Reconstrucción: ""un viejo mito"""

"Héctor Narváez * CP. Ayer se cumplieron ocho anos del desastre del '98. Diez anos antes, en 1988, se registró un primer azote de la naturaleza, y siete anos después, en el 2005 vino ""Stan"", el fenómeno natural que es considerado hasta recientes fechas como el más feroz y el que dejó mayor destrucción.

El futuro, convertido en el ayer, no ha cambiado. El panorama no es nada alentador para la hoy zona devastada que comprende a 41 municipios de la Costa, Soconusco y Sierra. Y por eso, sus habitantes viven temerosos, como lo expresa Artemio Domínguez, quien asegura estar al tanto de los medios de comunicación por cualquier aviso del clima.



Las secuelas

El huracán ""Gilberto"" fue el primero en dejar sus huellas en Chiapas, pero no sólo en lo material, sino en la memoria, considerado por la Organización de los Estados Americanos (OEA), como ""el más potente registrado en el hemisferio occidental"", que ""causó un total de 316 fatalidades"". Aunque los danos sólo ascendieron a 10 por ciento en aquel entonces.

Pero no se esperaba que se diera un mayor desastre en 1998, cuando ""El Nino"" hizo de las suyas en la Costa de Chiapas.

La noticia de las inundaciones dio la vuelta al mundo, junto a las imágenes de la devastación. Los municipios en aquel entonces afectados fueron Tapachula, Ciudad Hidalgo, Mazatán, Huehuetán, Huixtla y Motozintla.

Conforme a lo publicado por la prensa, ""El Nino"" arrasó 200 mil hectáreas de cultivos y causó la muerte de 400 personas.

""El gobierno reparó brechas y reconstruyó caminos, pero su ayuda fue insuficiente para traer la esperanza a los habitantes de el Soconusco. La crisis del café tenía a los habitantes de la región en los límites de la sobrevivencia.""

Llegó la tragedia y entonces se fueron, ""por punos"", dicen aquí, a Estados Unidos. Una estampa más del México que ya cambió, de una región que se suma al país de migrantes"", indica el reporte publicado el 30 de junio del 2002 en el periódico de circulación nacional ""La Jornada"".

Sin embargo, quienes presenciaron ambos fenómenos, aseguran que ""El Nino"" no se compara con ""Stan"".



El peligro latente

Artemio Domínguez, conductor de triciclo y quien asegura que fue damnificado el ano pasado en Huixtla, sostiene que lo vivido hace casi un ano, fue lo peor que se ha visto de la furia de la naturaleza, y por eso se teme que todavía venga lo peor.

""El futuro para nosotros no es nada bueno. Porque vivimos con el miedo de que vuelva a pasar, por eso yo estoy al tanto de los medios de comunicación por cualquier alerta del clima"", expone.

Al acompanarnos a hacer un recorrido en Huixtla durante la lluvia que se registró precisamente este 8 de septiembre, que se cumplen ocho anos del desastre del '98 y a la víspera del primer aniversario del azote de ""Stan"", nos llevó a conocer las calles y avenidas que prácticamente se inundan de agua.

""El peligro ya no va a ser tanto el río, sino que se llenen sus calles"", advierte, para luego anticipar que entramos a los meses difíciles, septiembre y octubre, que es cuando se registran copiosamente los aguaceros.

Explica que en el centro de la ciudad de la piedra se estanca el agua de las lluvias en la Avenida Independencia, la Calle Constitución y la Avenida González Ortega, de las cuales se dan los escurrimientos hacia el resto de las arterias.

""Lo que necesitan hacer las autoridades, es abrir dos alcantarillas por cada cuadra, para que se fugue el agua, porque no hay de otra"", propuso.

Así, razona que ya todo el territorio -la parte alta, centro y baja- se encuentra en zona de riesgo.



La contradicción

De esta forma, reconoce que en el '98, el gobierno dio una atención rápida para la destrucción, comparativamente con el 2005. ""Estas autoridades de Chiapas, que ya se van y no nos han cumplido"", criticó.

Así, senala que en aquel entonces, hace ocho anos, los gobernantes resolvieron con prontitud los estragos que dejó la naturaleza. ""Socorrieron a los damnificados, llegaron a las comunidades aisladas, reconstruyeron los puentes y los caminos y les recuperaron las casas a quienes lo perdieron todo, lo cual no se ha hecho con Stan"", lamenta.

Expone que su esposa entregó todos los documentos y a tiempo al Instituto de la Vivienda en Chiapas, pero que hasta esta fecha no les han notificado si serán beneficiados, mientras tanto pagan 700 pesos de renta.

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