Rectoría no respeta contrato de trabajo

Los trabajadores de la Unich solicitan una audiencia con las autoridades educativas. Cortesía
Los trabajadores de la Unich solicitan una audiencia con las autoridades educativas. Cortesía

Integrantes del Sindicato Único de Trabajadores de la Universidad Intercultural de Chiapas (Sutunich), aseguraron que pese al reciente cambio en la Rectoría prevalecen diversas problemáticas al interior del plantel, como violaciones al contrato colectivo de trabajo.

En un comunicado que hicieron circular este fin de semana, argumentaron que las clases debieron iniciar desde el 25 de enero, pero la actual rectora se negó a reconocer el Contrato Colectivo de Trabajo Vigente, por lo que solicitan una audiencia con las autoridades educativas estatales.

Además señalan que en las plantillas académicas se presentaron varios agravios, como la no incorporación de docentes de origen tseltal de la Unidad Académica Multidisciplinaria de Oxchuc.

Lo anterior, aun cuando contaban con licencias sin goce de sueldo, pero al solicitar su reincorporación se les negó su derecho, aplicando la norma institucional de manera diferenciada y discriminatoria hacia estos profesionales.

Afirmaron que la Rectoría prefirió contratar a personal “nuevo” en esa unidad académica, vulnerando así los derechos de los trabajadores, ejerciendo racismo y aplicando las normas de la universidad de manera discrecional.

Por ello, para este semestre las plantillas académicas se firmaron en desacuerdo, dado que persiste la violación al contrato colectivo por las contrataciones irregulares, tanto en la sede central como en las unidades académicas.

Comentan que la secretaria académica, Alma Rosa Pérez Trujillo, y la rectora Leticia Pons Bonals, recurren al uso de argumentos como “que las áreas les entregan información parcializada y que desconocen los procedimientos en la universidad”.

Iniciaron las clases a distancia sin lineamientos académicos, y solamente dan instrucciones de manera verbal. Pretenden cambiar los formatos de las planeaciones didácticas, pero quien debe informar de ello es el jefe de Informática de la universidad y no la secretaria académica.

Además, la Rectoría actual hace caso omiso a las recomendaciones de la Secretaría de Salud, poniendo en riesgo la salud del personal administrativo que está llegando a laborar tres días a la semana en la universidad, sin hacer de su conocimiento a la parte sindical.

Recordaron que en diálogos con el exsecretario de gobierno, Ismael Brito Mazariegos, aseguró que buscaría pagar los salarios caídos del 2018, cuando fueron despedidos injustificadamente más de 100 trabajadores, administrativos y docentes, mas no cumplió y aún hay despidos injustificados sin dar solución.