Recuerda obispo al papa, a un año de su visita

La visita que el papa Francisco hizo hace un año a la Diócesis de San Cristóbal de Las Casas “nos confirmó en la fe, nos alentó en el corazón, consoló a los que son despreciados, nos manifestó que para Dios y para la Iglesia, los pobres, los enfermos, los presos y los indígenas son prioritarios”, afirmó el obispo Felipe Arizmendi Esquivel.

“Nos enseñó, con su ejemplo, que no debemos estar esperando en los templos a que la gente se acerque, sino acercarnos a quienes necesitan el amor de Dios, para llevarles la Palabra de Dios, la luz del Evangelio. Nos enseñó que no debemos quedarnos encerrados en nuestras sacristías y oficinas, sino ser una Iglesia en salida, una Iglesia misionera, abierta y cercana a quienes están en las periferias, no solo geográficas, sino existenciales y humanas”, agregó al hacer un balance de la visita de su santidad.

Al recordar los beneficios que dejó la visita del pontífice el 15 de febrero del año pasado, resaltó “particularmente su presencia en nuestra diócesis, para estar cerca de todos, pero en especial de los pueblos indígenas”.

Agregó: “nos invitó a tomar en cuenta las culturas originarias y no despreciarlas. Empezó su homilía diciendo unas palabras en tsotsil: Li smantal Kajvaltike toj lek: La ley del Señor es perfecta del todo. Con las mismas, concluyó. Si el papa se esforzó por decir al menos unas palabras en un idioma indígena, deberíamos valorar más estos idiomas, que no son meros dialectos, sino verdaderos idiomas, con todo su derecho a existir y a ser tomados en cuenta”.