Miles de católicos de la diócesis de San Cristóbal participaron este domingo en una peregrinación para conmemorar el 15 aniversario del fallecimiento del obispo Samuel Ruiz García, conocido como j’Tatic (padre, en tseltal).
Los manifestantes, provenientes casi todos de municipios indígenas exigieron “respeto a los derechos de los pueblos originarios, a su tierra y territorio” y que se frenen los megaproyectos que los “despojan de sus recursos para responder a los intereses del capitalismo”.
También demandaron a las autoridades a que realice una “investigación exhaustiva del cobarde asesinato” del sacerdote tsotsil, Marcelo Pérez Pérez, ocurrido el 20 de octubre de 2024 y “que se llegue a los autores intelectuales para que sean castigados”, ya que “hasta el momento no se ha investigado el verdadero motivo de este crimen y los autores intelectuales siguen gozando de impunidad”.
Más de 10 mil católicos según los organizadores, partieron en dos grupos (uno del poniente y otro del oriente) y luego de caminar por la carretera Panamericana arribaron al centro de la ciudad cerca de las 11 de la mañana para participar en una misa que ofició el obispo de la diócesis, Rodrigo Aguilar Martínez.
“Queremos la paz, no la guerra”, “alto al crimen organizado”, “fuera cárteles de Chiapas”, “alto a la narcopolítica”, “alto al desplazamiento forzado”, “queremos solución, no simulación”, “justicia para el padre Marcelo”, “alto al genocidio en Palestina” y “justicia para todos los sacerdotes asesinados en el país”, corearon los manifestantes, muchos de ellos vestidos de blanco y con banderas de ese color, con imágenes religiosas y pancartas.
A un costado de la catedral, donde fue celebrada la misa, se colocó un altar tradicional maya con frutas, granos, flores, juncia (hojas de pino) y las fotografías del obispo Ruiz García y del padre Marcelo, entre otras, al tiempo que un hombre hacía sonar el caracol.
Luego fue leído un comunicado de la agrupación llamada Pueblo Creyente, dependiente de la diócesis en el que afirmó que “vamos a seguir trabajando con voz profética y de manera comunitaria por la justicia. Por eso seguimos denunciando la violencia que se sigue dando en algunos municipios de nuestro estado por parte del crimen organizado, con enfrentamientos armados, asesinatos, desapariciones, secuestros, cobro de piso e intimidaciones a los habitantes de comunidades.
Todo lo anterior, agregó, “provoca desplazamiento forzado interno; los pueblos callan por miedo y temor de que les arrebaten la vida y de acuerdo con notas periodísticas diversas, lo anterior sucede con la colusión de algunas autoridades de diferentes niveles de gobierno, lo cual propicia una estrategia de control territorial para el reordenamiento de los intereses de grupos de poder global para el saqueo de los recursos naturales de nuestro estado, de América Latina y otras partes del mundo”.
La agrupación se unió también “al hermano pueblo de Venezuela que está sufriendo el atropello de la dignidad de la persona humana, los principios de soberanía y autodeterminación de los pueblos por parte de una potencia extranjera, la cual pone muchos pretextos para apropiarse de los recursos naturales de un país”.












