Recuerdan aniversario luctuoso de feminicidio

Este primero de enero del 2016 se cumplieron cinco años del asesinato de Paulina Hernández Hernández, jovencita que fue hallada muerta sobre el Parque Central debido a trece puñaladas recibidas en gran parte de su delgado cuerpo; el homicidio aún se mantiene impune.

A partir del homicidio de Paulina, fue creada una fundación que lleva su mismo nombre, con el objetivo de que los cuerpos de los fallecidos que sean “desconocidos” reciban una digna sepultura, es decir, que no terminen en la fosa común.

Guadalupe Peralta Jiménez, presidenta de la fundación Paulina 1º de Enero, comentó que “era una mujer indígena de 17 años, como la mayoría de las personas indígenas ella vino a la ciudad sin identificación oficial, siendo analfabeta, pero eso sí, muy trabajadora y activa. Padecía de labio fisurado, era de las que no mataba ni una mosca”.

La señora Guadalupe agregó que Paulina fue hallada muerta alrededor de las 8:00 horas de la mañana sobre la plaza central de la ciudad, debajo de un árbol a unos cuantos metros del Ayuntamiento, tenía el pantalón a la altura de los muslos y había sido violada, además de tener diversas puñaladas en su pecho, cuello y rostro; era el primero de enero del 2011.

“A Paulina la enterré yo misma, tal vez no fue una sepultura con mariachis y dentro de una funeraria, pero sí con una debida caja fúnebre y además no terminó en una fosa común”, dijo la señora Guadalupe.

Paulina Hernández no tenía un lugar fijo para trabajar, se mantenía de hacer el aseo en casas ajenas, lavar y planchar, días antes de su muerte se había empleado en uno de los puestos de la feria de fin de año.

Hasta ahora las investigaciones del caso no han dado con el autor del asesinato, el día del hallazgo junto a su cuerpo se hallaba dormido un joven de 20 años de edad, en aparente estado de ebriedad, quien al ser detenido mencionó que había sido el novio de la joven quien la había asesinado.

Fue detenido otro sujeto, de mayor edad que el primero, quien tenía un local en la feria de ese 2011, ambos fueron liberados al comprobarse su inocencia en el caso. Testigos de esa fecha trágica, afirmaron ver a Paulina bailar junto a otros tres hombres la noche entre el 31 de diciembre y el primero de enero.