La Arquidiócesis de Tuxtla Gutiérrez recordó la celebración de los fieles difuntos, en la que, dijo, todos son invitados por la liturgia de la Iglesia a celebrar la vida, pues para Dios todos están vivos.
Fabio Martínez Castilla, arzobispo de Tuxtla Gutiérrez, indicó que en estas fecha la Iglesia invita a amar y a aprovechar mejor la vida dando mejores frutos, porque, recordó, todos habremos de pasar por esa puerta que se llama muerte.
Agregó que la convocatoria también es a proclamar la fe en Cristo resucitado, fuente de vida eterna, a darle sentido eterno a nuestra vida, a nuestras obras, estar vigilantes de nuestro mejor corazón en lo que se hace, viviendo la fraternidad y solidaridad.
“Nuestros hermanos difuntos necesitan de nuestra oración. Tomemos conciencia y vivamos una de las verdades de nuestra fe: la comunicación de los santos es la relación espiritual que existe entre los que ya murieron y los que estamos aún en esta tierra”, señaló monseñor.
Invitó a amar y ocuparse de los padres, abuelos y familiares ahora que están vivos entre nosotros, no esperar que se enfermen de gravedad o mueran.
Resaltó que hoy es el tiempo para amarlos y hacerlos felices. Llorar y llevarles flores es una actitud buena de corazón, pero cuidarlos, hacerlos felices y ver por ellos es la mejor expresión del amor.
El arzobispo recordó el horario de las misas en el cementerio municipal que se celebrarán este 2 de noviembre a las 8, y 10 de la mañana, 12 del día y 4 de la tarde.
Finalmente, el prelado católico agradeció a Dios por la culminación del Sínodo de los Obispos, acercamiento que, dijo, inspira a los padres sinodales a asumir su compromiso con mayor Gloria de Dios.












