El arzobispo de Tuxtla Gutiérrez, Fabio Martínez Castilla, recordó el inicio de la Cuaresma, la cual -dijo- se trata del tiempo privilegiado de la peregrinación interior hacia aquel que es la fuente de la misericordia.
En conferencia de prensa este domingo, resaltó que cada año con ocasión de la Cuaresma, la Iglesia invita a una sincera revisión de nuestra vida a la luz de las enseñanzas evangélicas.
Reconciliación
“Quiero invitarles a que en esta Cuaresma hagamos un camino de reconciliación que nos lleve a la justicia, la fraternidad y la paz entre nosotros. Todos nos quejamos de que las cosas no están bien, pero ¿qué estamos haciendo desde nuestra persona, familia, como parroquia y sociedad para sembrar semillas de justicia y de paz? Por esto les invito a que pongamos fuerza en esta Cuaresma en la transformación de nuestros corazones, por el compromiso de ser fermento de reconciliación para una mejor fraternidad y convivencia entre nosotros”, señaló.
Compromiso
Resaltó que la reconciliación exige humildad para saber situarnos en la verdad ante “mí mismo”, ante Dios y ante los otros, para así poder aceptar que nos necesitamos y que todos necesitamos de Dios para darle sentido pleno a nuestra existencia caminando como hermanos y no como enemigos.
“La reconciliación es un ejercicio de amor que rompe nuestros egoísmos y nos libera. La reconciliación por ser cuestión de amor es un don de Dios que necesitamos pedir y trabajar con perseverancia para ser amigos de nosotros mismos, de Dios, de los demás y de todo lo que nos rodea”, concluyó el monseñor.











