“Hemos logrado recuperar el prestigio de Chiapas como destino turístico”, afirmó el secretario de Turismo de Chiapas, Segundo Guillén en la decimoquinta edición del podcast “Platicando con el Jaguar”, conducido por el gobernador Eduardo Ramírez Aguilar.
El comiteco detalló tres ejes estratégicos que guían la política turística, en orden de mención, “Senderos Extraordinarios”, trae proyectos como el del volcán Tacaná, donde se construirá un refugio para excursionistas y ahí mismo, se está trabajando en “el restablecimiento del gran producto turístico el Cañón del Sumidero”, agregando que se van a rehabilitar los miradores.
“Rincones Vivos” busca impulsar lugares y pueblos emblemáticos a los que se les necesita dar un “empujoncito”, como Copoya en Tuxtla.
El último eje es la ruta de playas en la zona Costa-Soconusco, desde Puerto Arista hasta Santa Brígida y El Zapotal, donde eventos como el de surf han puesto en el mapa a comunidades que antes eran desconocidas.
También en la costa se hace la “rehabilitación de productos turísticos” de un embarcadero en Pozuelos, Tapachula, una zona de manglar que busca convertirse en un atractivo para los visitantes que lleguen en cruceros a la entidad.
Proyectos
El titular de Turismo también se refirió a la visión detrás de proyectos, como el mejoramiento de la imagen del aeropuerto internacional de Tuxtla, buscando que sea el primer punto “instagrameable” para los visitantes.
Esta iniciativa, dijo, se nutrió de una experiencia en Costa Rica, aunque fue enfático al señalar que Chiapas supera en folclore, historia y sabor a otros destinos de naturaleza en el continente.
Aerobalam
En esta tónica, un boletín de la Secretaría de Turismo, anunció la tarde del jueves que Guillén Gordillo, junto con el gobernador de Oaxaca, Salomón Jara Cruz, inauguraron el vuelo Tuxtla Gutiérrez – Bahías de Huatulco, operado por Aerobalam.
También destacaron la dignificación del corredor gastronómico en Chiapa de Corzo y el trabajo coordinado con municipios para informar a los turistas sobre la cultura y las tradiciones de los pueblos originarios, a fin de que las festividades no sean vistas como espacios de recreación, sino como un encuentro con la identidad chiapaneca.












