Sonia Garza, presidenta nacional de la Asociación Mexicana de Mujeres Jefas de Empresas, indicó que en el caso de este sector la recuperación ha sido mucho más lenta, debido a que afrontaron la pandemia haciéndose cargo de la familia y sus negocios.
En su visita a tierras chiapanecas, abordó el panorama que viven estas jefas de familia y empresarias a 16 meses del covid-19.
Situación
Expuso que en México la contingencia sanitaria no solo afectó de manera económica a estas empresas, ya que “en el momento en que las escuelas cerraron, las mujeres regresaron a casa y dejaron sus negocios para guardar la estrategia de sana distancia, que consistía encerrarse en el hogar”.
Aunque la cultura mexicana afirma que las mujeres deben estar al cuidado de la familia, en este país los negocios que son encabezados por mujeres generan nueve millones y medio de pesos a diario y 13 millones de familias dependen de estas pequeñas empresas.
La informalidad aumentó porque estas empresas se trasladaron a casa y ahora el 52 por ciento de los nuevos negocios se generan en el hogar.
Indicó que “se perdieron un millón de unidades empresariales, unidades económicas, y ahora más que nunca la asociación está comprometida con esta situación”.
Esfuerzos
En este sentido, las mujeres empresarias redoblan esfuerzos para salir adelante, con una doble tarea que es la familia, el cuidado, la protección, pero también en la parte económica retomar las riendas de sus empresas y salir adelante en un panorama adverso.
Destacó al empresariado femenino del país y de Chiapas, quienes han tenido que remar contracorriente, no obstante, con todo ello han demostrado una gran capacidad y fortaleza para el desarrollo de la economía.












