De acuerdo con las autoridades de Protección Civil, aun con las campañas de reforestación la recuperación de la vegetación y el suelo del cerro Mactumactzá podría llevar más de 30 años, esto tras los incendios ocurridos en este espacio natural.
Cabe informar que por varios días se combatió el siniestro registrado en el cerro Mactumactzá donde se consumieron 170 hectáreas.
Fuerza de tarea
Como pocas veces se ha visto, la población se unió para apoyar a los combatientes que realizaron un esfuerzo sobrehumano para combatir este incendio que, de acuerdo con los especialistas, fue provocado.
Los mismos combatientes han expresado que tras haber apagado el fuego es un panorama desolador, “da tristeza cómo está el cerro Mactumactzá, tiene más de 20 años que no se había quemado; había mucha fauna en el lugar y los más afectados fueron los reptiles, las aves”.
Más de dos mil árboles adultos se perdieron en este ecosistema sensible al fuego, y más del 40 % de las 170 hectáreas quedaron afectadas.
Visualización aérea
En un recorrido aéreo las autoridades constataron las manchas que quedaron en el cerro de las 11 estrellas, además de especies que se han refugiado en colonias asentadas en las faldas del cerro Mactumactzá, aves que abandonaron sus nidos, iguanas que se han introducido en patios de viviendas, pero también serpientes que quedaron sin vida, así como un sinnúmero de mamíferos quemados.
Cabe destacar que el siniestro registrado en 1998 dejó severas afectaciones en la zona de Los Chimalapas, en Cintalapa, y apenas se ha ido recuperando la vegetación con árboles adultos que en ese año se consumieron por completo.
El incendio de 1998 fue histórico, pues el número total de hectáreas afectadas de bosque templado, bosque de niebla y selva fue de 200 mil hectáreas.
Hasta el momento no existen detenidos por el incendio del cerro Mactumactzá, del que se sospecha que fue provocado por la acción humana.












