Recuperación económica puede llevar hasta una década

Recuperarse del impacto económico puede llevar hasta una década después de los impactos en el turismo y cierres de empresas durante la contingencia sanitaria por el coronavirus, consideró la investigadora del Colegio de la Frontera Sur, Carla Zamora Lomelí.

Las vidas que no se pudieron salvar en Chiapas será lo más difícil de superar para la población que también le toca enfrentar una crisis económica que acentúa aún más las diferencias sociales, la migración y la violencia.

“El impacto económico es un espacio donde dependemos de los ingresos del turismo, recursos naturales, de la agricultura y la distribución de recursos de gobierno de los tres niveles”.

El primer golpe monetario fue provocado por las caídas en el número de visitantes que llegan a Chiapas; luego el cierre de empresas.

La situación era difícil antes y la contingencia sanitaria agravó las dificultades infraestructurales.

“La mayoría de personas que han tenido el SARS-CoV-2 se atienden en su domicilio con medicina herbolaria”, dijo Zamora Lomelí.

Además de los problemas sociales que dejan al descubierto las necesidades de la población: “Ahora cada vez que una persona tiene alguna demanda bloquea una carretera, y esto es una vía para ellos poder ser escuchados, esto se ha convertido recurrente y es un vicio”.

En un contexto de pandemia donde se sigan presentando este tipo de prácticas, dijo, “es cosa del mismo síntoma de descomposición”.

Por ahora, son las poblaciones rurales las que tienen mayor capacidad de adaptación debido a la constante crisis estructural en la que viven y cómo planean estrategias a nivel familiar.

Aunque en general, “difícilmente se va a volver al punto antes de la pandemia” y el Tren Maya no ayudará a la economía de Chiapas.