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No obstante que el presupuesto total aprobado para la atención a los pueblos indígenas, que incluye partidas de desarrollo social, salud y educación, se incrementó en 38.5 por ciento entre 2006 y 2011, para llegar a los 49 mil 101 millones de pesos, algunos legisladores federales consideran urgente implementar acciones para disminuir y revertir la situación de pobreza y marginación que viven estas poblaciones en las diferentes entidades del país.

Si el presupuesto federal destinado a la atención de los pueblos indígenas ha pasado de 27 mil a 68 mil millones de pesos en un periodo que va de 2006 a 2012, con un crecimiento de más del 149 por ciento en seis años, y ciertos problemas derivados de la pobreza persisten, se haría necesario revisar su aplicación y destino con el propósito de que esto se refleje en una relativa mejoría.

Una fracción en el Senado ha solicitado al Ejecutivo federal implementar estrategias para modificar esta situación que desafortunadamente existe. Con tal propósito piden a las dependencias de la administración pública federal competentes, remitir a la Cámara Alta el plan de acción con el que trabajan para lograr el desarrollo social, económico, político, cultural y ambiental de los pueblos y comunidades indígenas.

Indican que en el último informe del Consejo Nacional de Evaluación de la Política de Desarrollo Social, se dio a conocer la existencia de 52 millones de pobres en México, es decir, 46.2 por ciento de la población se encuentra en esa precaria situación, lo que significa un aumento de 3.2 millones de personas respecto al 2008.

Además, la población que carece de acceso a alimentación registra un aumento de 4.2 millones entre 2008 y 2010, para llegar a alrededor de 28 millones de mexicanos en esa situación. De acuerdo con estas cifras, la población indígena en situación de pobreza se incrementó de 75.9 a 79.3 por ciento, de los que 40 por ciento vive en pobreza extrema, frente al 10.4 por ciento de los no indígenas.

Se observa que el problema afecta con mayor impacto a la población indígena, lo cual estaría indicando la necesidad de una revisión a las estrategias, más que a los montos, pues éstos están condicionados a la capacidad presupuestal del país.