"Abenamar Sánchez * CP. La red Anecof se ""retracta"": dice que sería ""imposible recaudar"" los millones de pesos que ha prometido a miles de afiliados que les ha cobrado 415 pesos por persona en todo Chiapas y en el vecino país de Guatemala. Contrario a lo que ha estado ofreciendo desde hace anos, reconoce que no hay regalo de 11 millones de pesos por cada persona.
Manuel García Silvestre, senalado por sus companeros como uno de los dos jefes de la red mexicoguatemalteca que desde hace anos vende un paraíso financiero, dice en un ""documento"" que es imposible conseguir ese recurso, contrario a lo que sus asistentes en Pacayalito y operadores o enganchadores en Bochil y Copainalá ofrecen.
Dice que sus companeros no prometen ese apoyo. Pero Lorenzo López Ruiz, uno de sus operadores en Bochil, ha dicho que el dinero lo van a donar cuatro o cinco europeos acaudalados, y que se repartirá el próximo ano. El monto total, según él, asciende a cerca de 3 billones de pesos, cifra que no sólo alcanzaría para pagar la Deuda Externa de México que en el 2006 ascendía a 1.9 billones de pesos, sino alcanzaría un poco más de 7 mil pesos por cada unos de los 110 millones de mexicano.
Según la red, ese dinero se repartiría entre 250 mil personas afiliadas: la mitad de Chiapas y la otra de Guatemala. Uno de los asistentes de Manuel García Silvestre informó en la casa de éste en Pacayalito, Amatenango de la Frontera, que llevan más de 100 mil chiapanecos afiliados, lista que ya les habría reportado un ingreso que rebasa los 40 millones de pesos.
La gente de Pacayalito se pregunta cómo es que unas personas que hace anos dejaron el trabajo de jornalero en los cafetales y empezaron a ofrecer el ""apoyo o regalo"" sin aparentemente trabajar en otra cosa, es decir, Manuel García Silvestre y José Pascual Vicente, han construido y comprado casas, han adquirido varios coches y llevan una vida de lujo en una comunidad pequena y tranquila de unas 150 casas, en la Sierra Madre de Chiapas.
En Pacayalito, una comunidad cercana a la ciudad de Frontera Comalapa, a 200 kilómetros al sureste de la capital chiapaneca, la gente cuenta que Manuel y José, el segundo un guatemalteco que se vino a refugiar a México cuando la guerra civil de su país Guatemala, empezaron a prometer el paraíso financiero desde hace más de diez anos, sin identificarse todavía como Anecof (Asociación de Apoyo a Necesitados de un solo Corazón y Fe).
Se hicieron llamar Anecof, según unas personas de Pacayalito, cuando Manuel García terminó de construir su casa, un edificio que la red presenta como ""la oficina"" ante las personas que se afilian o pagan 415 pesos con la esperanza de que se le otorgue el regalo millonario que donarían cuatro o cinco personas de Berlín, Alemania.
Si el grupo registra o enlista a 250 mil personas, sólo por cuota de afiliación obtendría un ingreso de un poco más de 100 millones de pesos. Cada afiliado paga 415 pesos tras escuchar el discurso que concluye en una frase: ""Hay que tener fe"".
Y para conjurar cualquier duda en el posible afiliado o afiliado, la red dice: ""Se van a poner tristes aquellos que no se afilien, cuando se enteren que ya se está entregando el regalo.""
Cada afiliado recibe una veladora cuando paga la cuota. Se le dice que deberá encender la veladora cuando reciba la orden mediante un boletín, porque esa sería la senal de que el apoyo o regalo ha llegado.
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