La Red Bioecobaños se dedica a la capacitación para la instalación de baños ecológicos que producen tres efectos inmediatos: no contaminar, producir biogás y bioabono, y actualmente está impartiendo cursos en Yucatán y Oaxaca, según declaró Enrique Mojica Castillo, fundador.
La red fue fundada con el propósito social de llevar la tecnología ecológica, renovable y sustentable de los bioecobaños a las zonas rurales del estado, sean o no indígenas, todo sin fines comerciales.
Al llegar a la comunidad se imparte un taller con duración de un fin de semana, es decir, sábado y domingo, durante el cual trabaja toda la comunidad: se realizan las compras del material, excavaciones y armado.
El trabajo empezó en comunidades del estado de Chiapas, que es donde surgió el proyecto, pero actualmente se ha abarcado a estados colindantes, y esa es la intención, que se extienda a todos los estados de la República.
En materia legal, la patente del proyecto está aún en proceso; las patentes son de carácter internacional, por eso puede decirse que los baños bioecológicos son una innovación no sólo nacional, también mundial.
El uso de estos baños ha superado a los baños secos, porque mientras estos últimos solo funcionaban como letrinas, el proyecto de Mojica Castillo es tres veces más funcional: es un baño, un productor de gas y un productor de abono.
Cabe destacar que siguen utilizándose los mismos materiales de uso asequible que en un principio, cuando se desarrolló el proyecto: un tinaco para agua que funciona como reactor y una bolsa de polietileno de alta densidad para almacenar el biogás, entre otras cosas.
Cuando la Red llega a una comunidad, lo primero que hace es entregar a los pobladores una lista de los materiales, y se les dice que pueden comprarlos en la ferretería de su preferencia. “La idea es algo así como constrúyalo usted mismo” explicó el diseñador del proyecto y fundador de la red.
El costo de cada baño -solo por los materiales- es de 5 mil pesos. La inversión se recupera en poco tiempo porque funciona a largo plazo y no requiere mucho mantenimiento, si acaso cambiar alguna pieza que se dañe.
Aunque la inversión es recuperable, no se contabiliza mucho porque se trata del ahorro de gas o leña, pero el impacto ambiental es grande porque implica reducción completa de riesgo sanitario, y se abona a un medio ambiente limpio.












