Las redes fantasmas son redes de pesca que han sido perdidas o abandonadas por pescadores. Estas son casi invisibles a la luz del día y “afectan a gran diversidad de animales de la vida acuática, marina, terrestres y aves”, señalan. Pobladores de una Zona Sujeta a Conservación en Catazajá han reportado la muerte de varias aves por esta clase de trampas.
El promotor ambiental Luis Domínguez Bermúdez expuso la muerte a causa de estas redes de un cormorán neotropical (Nannopterum brasilianum), en el sitio Ramsar núm. 1775 de la Zona Sujeta a Conservación Ecológica Sistema Lagunar de Catazajá.
“Se captó esta ave enredada en una cuerda para pescar. Este ejemplar no logró sobrevivir. No solo las aves corren peligro, también los animales marinos”, manifestó.
Ahondo en que las redes fantasma son trampas en las que los animales corren el riesgo de ser atrapados y morir a causa de ellas, pues el hilo para pescar puede enredarse alrededor de su cuello o extremidades, lo cual suele derivar en decapitaciones, amputaciones e incluso muertes por ahogo o inanición.
Situación que, explicó, afecta a gran diversidad de animales de la vida acuática, marina, terrestre y aves. Además, según World Animal Protection, “cada año, 640 mil toneladas de equipo de pesca abandonado contaminan los ecosistemas marinos”.
Las redes que no terminan en el fondo del agua son arrastradas hasta la orilla, donde también representan un peligro para otros animales como ha estado sucediendo en estos casos.
De acuerdo con la asociación internacional Greenpeace, estas redes representan un 10 % de los plásticos que se encuentran en los cuerpos de agua, el resto es plástico proveniente de plásticos de un solo uso, también producto de la actividad humana.












