El uso de las tecnologías de la información en las comunidades indígenas está haciendo que los jóvenes utilicen las redes como un mecanismo para construir una identidad étnica más sólida y así preservar sus expresiones, sustentó el miembro del Cuerpo Académico de Lenguas Originarias y Educación Intercultural de la Universidad Intercultural de Chiapas (Unich), José Alfredo López Jiménez.
En la ponencia “Comunidades lingüísticas y literacidad del tsotsil en los medios digitales: necesidades y retos”, en el marco del Día de la Lengua Materna, el investigador expresó que gracias al uso de teléfonos y computadoras la proliferación de la lengua es mayor.
Sin embargo, ocurren mezclas curiosas en la escritura popular, pues suelen existir expresiones mal escritas o combinaciones, tales como escribir DTB (Dios te bendiga) o utilizar en demasía la letra “k”. El especialista dijo que esto no está mal, ya que también es parte de las expresiones de las culturas juveniles.
Comentó que hay comunidades juveniles que usan plataformas como Youtube o Facebook para la enseñanza de diversas lenguas y de distintos niveles, donde no es importante hacer un correcto uso de la lengua, pues la intención es divulgar o entretener, mientras que hay otras que sí están usando un lenguaje originario especializado, con términos de disciplinas.
Policía lingüística
“No hablamos igual con la familia que en una ceremonia, ya que el habla transita en varios niveles; no somos policías de las lenguas en comunidades lingüísticas populares, pero sí en los rasgos académicos”, dijo.
Acotó que se esta celebrando mucho el uso de la lengua, sin embargo, hace falta profesionalización, debido a que en muchos materiales electrónicos formales, como los de información sobre el sector salud, suele haber expresiones mal escritas en orden de sintaxis o grafías y “una mala traducción nos puede llevar al caos”.
Por tanto, dijo que debe haber profesionales cuando se trata de información oficial, para lo cual es indispensable el apoyo de la academia. Propuso que también “debe existir una variante académica que sustente dudas, evite desplazamientos lingüísticos y que se encargue de la búsqueda de neologismos de otras disciplinas, pero sobre todo para crear una comunidad más global que local”.











