Luis Fernando Sauza Gutiérrez, presidente de la Cámara Nacional de la Industria de Desarrollo y Promoción de Vivienda (Canadevi) en Chiapas, consideró que la adquisición de una vivienda para un trabajador promedio se ha vuelto algo complicado, ya que en ciudades como Tuxtla y San Cristóbal de Las Casas los precios se han elevado considerablemente.
Si bien la inflación ha impactado a todos los sectores, la vivienda ha sufrido un incremento considerable en sus costos.
En este contexto, detalló que, pese a ello, lo créditos bancarios para adquirir viviendas han mantenido sus tasas de interés.
“No han elevado las tasas de interés demasiado, están todavía por debajo del 10 por ciento, lo que sirve a los trabajadores para este propósito”, indicó.
Mencionó que la realidad que prevalece en este rubro es que los créditos no alcanzan para las viviendas, y por ello es necesario sumar esfuerzos para crear viviendas a bajos costos.
Dentro de los factores positivos está el que los salarios incrementaron.
“Estamos sumando esfuerzos con el gobierno para generar fraccionamientos en la zona poniente-sur, a la altura del antigüo aeropuerto; es un proyecto para construir siete mil viviendas en unos 10 años”, comentó.
Desde su experiencia, el aumento de la ofertas de las tierras para construir viviendas a gran escala pudiera bajar los costos de las propiedades al menos en la capital chiapaneca, además se prevé que en un mediano plazo las tasas de interés bajen.
Remarcó que estos son proyectos que se analizan actualmente para dar cobertura a esta gran necesidad.
Recordó que en Chiapas existe una demanda de 90 mil viviendas, pero el obstáculo más grande son los montos bajos en los créditos que alcanzan los trabajadores.
“La demanda de viviendas sigue en aumento, no se satisface, cada año sube entre cinco y ocho mil la demanda de viviendas. Otro factor es que el trámite para edificar viviendas a gran escala lleva años, por ello se trabaja para nivelar este desfase entre los créditos y los costos”, insistió.












