Ante el recorte del presupuesto y a los apoyos del gobierno federal que otorgaba a los organismos defensores de los derechos de las mujeres, niñas, niños y adolescentes en Chiapas, se corre el riesgo de que refugios para atención cierre las puertas, lo que podría generar en forma alarmante la violencia contra este sector vulnerable.
En rueda de prensa, la representante legal y fundadora de la organización de la mujer, Elsa Simón Ortega, lamentó que el gobierno del presidente Andrés Manuel López Obrador ponga en estado de vulnerabilidad y riesgo de muerte a mujeres, niñas, niños y adolescentes al quitar los recursos especialmente donde se les atiende a quienes son víctimas de violencia.
Dijo que es un recurso ya etiquetado y que se ha destinado de muchos años para apoyar y reconocer la valía en el trabajo de los refugios, ya que durante todo el año y las 24 horas del día se dedican a salvar la vida de mujeres, niñas y niños privilegiando ante todo sus derechos humanos.
“Es preocupante que se esté violentando la ley de acceso de las mujeres a una vida libre de violencia que desde 2007 reconoce las obligaciones del estado mexicano para garantizar este derecho; urge que se revise esta situación, se apliquen los recursos necesarios y que lleguen en tiempo y forma porque también ese ha sido otro problema, llegan de manera tardía”, aseveró Simón Ortega.
De acuerdo a la información del Instituto Nacional de las Mujeres, en el país hay 72 refugios, de los cuales, la Red Nacional de Refugios (RNR) cuenta con 41 refugios y 39 centros de atención externa en 28 estados del país; de todos esos sólo dos de ellos se ubican en Chiapas.
En Tapachula fue una lucha de muchos años, construir un espacio con esfuerzo, miedo y amenazas, con la finalidad de dar ayuda para subsanar y revertir daños causados por la violencia; “en la actualidad hay preocupación ya que las medidas del gobierno federal afectan el funcionamiento de estos espacios”, concluyó.











