La propuesta de reforma al artículo 123 constitucional, que reduce la semana laboral de 48 a 40 horas, fue aprobada en comisiones del Senado, el pasado 25 de abril, pero aún no se discute en el pleno. Por su parte, los empresarios reiteran y esperan que su implementación de esta modificación sea de forma gradual.
El presidente del Centro Empresarial de Chiapas, Luis Estrada Contreras, comentó que los sectores productivos están pendientes de la posible aprobación de la reforma, por parte del Congreso de la Unión, ya que consideran tendrá un impacto significativo.
Como empresarios están conscientes de la necesidad de mejorar las condiciones laborales, y prueba de ello ha sido la disposición a adaptarse a las reformas, como el aumento del salario y aguinaldos o la ampliación de las vacaciones.
Sin embargo, consideran que, en el caso de la reducción de la jornada laboral, es preciso que la transición se dé de forma gradual, para que los procesos internos y la productividad no se vean afectados de golpe.
Aseguró que el sector empresarial apenas empezó a reponerse de los efectos de la pandemia, que durante más de dos años afectaron todo tipo de actividades y obligaron a adaptar las operaciones para lograr mantener la productividad, la rentabilidad y sostener las fuentes de empleo.
Con el panorama económico actual, señaló que consideran como gremio que una reforma como la propuesta, que impacta directamente a la operatividad, debe considerar factores como el giro de las empresas y la situación en la que se encuentran.
El contador público Néstor Gabriel López mencionó que en la seguridad social se exige que los patrones afilien a los trabajadores al IMSS, por ejemplo, en función del tiempo efectivo que presten sus servicios. Si la empresa requiere que sus trabajadores laboren ocho horas diarias, tendrá que incrementar la carga laboral y social.
Suponiendo que un trabajador labora ocho horas al día, con salario de 100 pesos por hora, al disminuir la jornada reduciría el salario diario, por lo que tendrá que hacer horas extras para obtener el mismo ingreso y, a su vez, el nivel de productividad que demanda el puesto.












