Las bajas temperaturas, los fuertes vientos y el oleaje provocados por el frente frío número 27 limitaron la actividad pesquera y ocasionaron una disminución en la variedad y disponibilidad de productos del mar en la capital chiapaneca, aunque comerciantes mantienen los precios para no afectar a los consumidores.
De acuerdo con locatarios del mercado público Juan Sabines, los fuertes vientos y el oleaje impidieron la salida de embarcaciones, lo que redujo significativamente la llegada de producto fresco a la capital.
Alto riesgo
Alejandra Flores, comerciante, con más de 30 años dedicada a la venta de productos del mar, explicó que durante los frentes fríos la pesca se vuelve una actividad de alto riesgo.
La comerciante detalló que, además de la disminución en la captura, algunas especies se vuelven más difíciles de extraer debido a que se refugian en zonas más profundas, lo que encarece los traslados y reduce la diversidad de productos disponibles en los mercados.
Pese a este panorama, aseguró que los vendedores han optado por no incrementar los precios, como una medida solidaria para no afectar la economía familiar, aún cuando reciben menores cantidades de producto.
“Gracias a Dios no han subido los precios, seguimos manejando los mismos, aunque sí hay menos producto. Tratamos de buscarle para poder ofrecer lo mejor al cliente”, comentó.
Invierno representa un reto
La temporada invernal también representa un reto para quienes trabajan en este giro, ya que el contacto constante con hielo y agua fría los obliga a extremar precauciones para cuidar su salud, como abrigarse adecuadamente y reforzar su alimentación.
En cuanto a las preferencias de los consumidores, la comerciante indicó que durante los meses de frío aumenta la demanda de platillos calientes, principalmente caldos y sopas de mariscos, como consomés de camarón, jaiba o pescado, en contraste con la temporada de calor, cuando predominan los ceviches, cócteles y aguachiles.
Costos
Entre los productos más solicitados destacan la mojarra y la tilapia por su costo accesible, así como el camarón pequeño, cuyo precio oscila entre los 140 y 150 pesos por kilogramo, debido a que rinde más para la preparación de alimentos en los hogares.
Finalmente, recomendó a los consumidores verificar la frescura del producto antes de adquirirlo, revisando que el pescado tenga agallas rojas, ojos brillantes y cuerpo firme, mientras que el camarón debe conservar un color gris natural y una textura consistente, como garantía de calidad y buen estado.












