La reducción de la jornada laboral de 48 a 40 horas a la semana, trasladaría una mayor carga económica y fiscal a miles de empresas, considerando que el grueso de las unidades de negocio en el país son micro, pequeñas y medianas, por lo que tendrían que contratar a uno o dos trabajadores más.
Lo anterior, lo manifestó el contador público certificado, René Cruz Montalvo, ante el planteamiento de la presidenta Claudia Sheinbaum, en su toma de protesta, de retomar dicho objetivo a favor de los trabajadores, aunque no específico plazos ni otros aspectos.
Empresas
Por ejemplo, dijo, una empresa con seis trabajadores, con 48 horas laborales a la semana, al reducirlas tendría que contratar por lo menos a uno más para cubrir las horas que el resto va a dejar de laborar. Esto es una doble carga porque les seguirá pagando lo mismo, van a trabajar ocho horas menos y tendrá que pagar un salario más.
Toda esa carga económica a las empresas se terminará por trasladar al costo final del producto o servicio que ofrezcan, impactando directamente a los consumidores, aumentando así la inflación porque sería una tendencia general, ya sea si se aprueba de forma gradual o general y sumado a otras reformas como el aumento al aguinaldo que ya fue aprobado en comisiones en el Senado.
Incentivo
El contador René Cruz comentó que una alternativa compensatoria podría ser que el gobierno federal trabaje algún tipo de incentivo para los empresarios, que pudiera adaptarse a las 40 horas, como un tipo de acreditamiento en materia de impuestos laborales para que los aprovechen.
“De lo contrario suena a que van a tener una carga laboral más alta, porque tendrán la necesidad de contratar más personal y a ello va unido una pequeña carga fiscal relacionada con las cuotas patronales, traduciéndose en inflación”, concluyó.












