La reducción de la jornada laboral ha sido el clamor de la clase trabajadora por décadas, pero hacerlo implicaría una fuerte carga administrativa tanto para los empresarios como para los propios trabajadores, debido a los cambios que tendrían que hacerse en todos los rubros.
El contador público, Néstor Gabriel López, mencionó que en el caso de la seguridad social se exige que los patrones afilien a los trabajadores al IMSS, por ejemplo, en función del tiempo efectivo que prestes sus servicios, 6, 7 u 8 horas.
Suponiendo que un trabajador labora ocho horas al día, con un salario de 100 pesos por hora, al disminuir la jornada laboral legal reduciría el salario diario, por lo que tendrá que hacer horas extras para obtener el mismo ingreso y a su vez, el nivel de productividad que demanda el puesto.
Si la empresa requiere que sus trabajadores laboren ocho horas diarias, tendrá que incrementar la carga laboral y social. Considerando que en muchos gremios trabajan ya más de las ocho horas.
A los trabajadores el impacto sería en cuestión de si deciden buscar otro empleo para complementar esa baja de ingreso; al hacerlo tendrían dos patrones, lo que sería una carga administrativa porque estaría obligado a presentar su declaración anual de impuestos por cuenta propia.
“Lo cierto es que si la empresa requiere que los trabajadores laboren en jornada de ocho horas, incrementará su carga social, disminuyendo su capacidad de contratación si los flujos de efectivo no le favorecen”.
Refirió que dentro de las condiciones de trabajo que marca la Ley Federal del Trabajo se establecen diversos supuestos que se deben respetar en el ámbito laboral, como seguridad social, salario digno y pago puntual, seguridad, y como punto importante, la jornada laboral.
Mencionó que la jornada laboral se ha vuelto un factor importante, ante jornadas extensas o inhumanas que hacen algunos sectores, surgiendo lo que se llama descanso digno.
“Parece una propuesta bastante popular, la mayoría dice que les conviene, pero si eso significará menos productividad y más carga social, se estarían alterando las condiciones de trabajo del mercado”.












