Reforestarán el Tacaná con 15 mil plantas de pinos

Reforestarán el Tacaná con 15 mil plantas de pinos

La meta que se tiene para el 2021 es que en los alrededores del volcán Tacaná, entre los tres mil 200 y tres mil 600 metros sobre el nivel del mar, se puedan sembrar unas 15 mil plantas de pino Ayacahuite para mejorar la vegetación que se ha destruido por fenómenos naturales (como los fuertes vientos y las plagas), pero también por el daño que han provocado los incendios forestales a causa de actividades humanas, remarcó Francisco Javier Jiménez González, director en dicha reserva natural que está bajo el resguardo de la Comisión Nacional de Áreas Naturales Protegidas (Conanp).

El plan que se tiene a corto plazo es colocar seis mil pinos sobre el paraje llamado La Curva del Oso; las primeras intervenciones culminaron el pasaje 12 de junio y la segunda etapa se llevará a cabo en los próximos días; el tiempo para que dichos árboles alcancen su máxima plenitud es después de 20 años de sembrados.

Las actividades han transcurrido sin problema, gracias a la intervención que han tenido las comunidades de Las Nubes, Benito Juárez Montecristo, Talquián Viejo, Chiquihuites, Benito Juárez El Plan, Toquián y Agua Caliente, zonas que se ubican entre la parte media y alta del cráter.

El pino Ayacahuite es nativo de la región y se sembrará en un espacio de 2 por 2 metros, lo que permitirá a los comuneros reforestar en este año entre 3.5 y cuatro hectáreas. El biólogo de profesión añadió que han trabajado en conjunto con autoridades de Guatemala para frenar el paso de las plagas, las cuales también provocan la muerte de los pinos y de la vegetación que está alrededor.

Remarcó que dichos árboles alcanzan una talla considerable después de los 10 años en que fueron sembrados, sin embargo, su máximo crecimiento llega una década después y ese tamaño es el que se conservará por mucho tiempo.

No obstante, después de 20 años es que generan las condiciones idóneas para que den semillas reproductoras y se puedan obtener más plantas; las seis mil programadas para este año se elaboraron en un vivero de la comunidad de Talquián Viejo.

Es importante mencionar que la reserva de la biosfera del Tacaná es visitada por miles de personas; en Semana Santa, verano y fin de año son las épocas en que más turistas llegan; en el lugar, que alcanza los cuatro mil 100 metros sobre el nivel del mar, se pueden hacer múltiples actividades y también las fraternidades realizan eventos que son representativos.

Sin embargo, la zona se ha mantenido cerrada por instrucciones de la Secretaría de Salud desde hace varias semanas y, hasta el momento, no han definido las fechas para abrir el sitio al público; cuando llegue el momento, también se instalará un control de acceso.

Jiménez González comentó que en la reserva cada año realizan actividades relacionadas con la reforestación ambiental, enfocadas en la producción de plantas para restaurar áreas quemadas por incendios y también las que son ocupadas para fortalecer las hectáreas de pino.

Finalmente, detalló que la Conanp en la zona comenzó los trabajos de campo lo más apegado a lo que se venía haciendo, considerando la “nueva normalidad” y todos los protocolos de trabajo con las comunidades que van enfocadas en las recomendaciones del sector salud para no exponer ni al personal ni tampoco a los comuneros.