La reforma a la Ley General de Salud publicada en mayo pasado, establece que la salud mental y las adicciones deben ser atendidas en establecimientos ambulatorios de atención primaria, servicios de psiquiatría en hospitales generales, hospitales regionales de alta especialidad y en institutos nacionales de salud.
Jesús Baltierra Hernández, director de Atención a la Salud Mental y Adicciones, comentó que esto representa un cambio total de paradigma debido a que, en los prácticamente últimos tres siglos, se mantenía al enfermo mental en una condición de exclusión, estigma y marginación total.
Hablar hace 50 años de enfermedad mental era motivo de tabú y secrecía. Las familias podían hablar de sus enfermos, pero no de enfermos mentales. Ahora, con la reforma se lleva a la sociedad a no ocultar los padecimientos mentales y, sobre todo, a cuidar este aspecto de la salud.
En la medida en que se socialice la salud mental y ocupe un lugar prioritario en cada uno de los centros de atención hospitalarios, en los hospitales generales, centros de salud, entonces, las personas van a ir desarrollando hábitos de autocuidado para su salud mental, entendiendo que hablar de salud no solo se refiere al cuerpo.
Antes de la reforma el modelo de atención a la salud mental era asilar medicalizado, donde el paciente era internado, sin un eslabón para su recuperación o mejoría.
Con el nuevo modelo comunitario se busca establecer un paradigma para que los pacientes sean atendidos por especialistas y la familia.
Indicó que se han creado los Departamentos de Salud Mental en los hospitales generales y básicos comunitarios, que brindarán la atención necesaria para este tipo de padecimientos, a fin de evitar saturar el tercer nivel de atención, que es el hospital psiquiátrico para su tratamiento.
Desde el primer nivel de atención la salud mental será atendida por especialistas, de tal forma que si una familia detecta una alteración en alguno de sus miembros, podrá acudir a cualquier espacio clínico para su pronta atención. A partir de este nivel también serán orientados y capacitados para saber cómo afrontar las situaciones que vayan resultando.
Por igual, la reforma establece que para combatir estereotipos equivocados sobre la población que requiere de servicios de salud mental y adicciones, las autoridades sanitarias realizarán programas de capacitación para profesionales del área, docentes y autoridades educativas, así como la difusión de campañas de comunicación social, entre otras acciones.












