"No obstante que la reforma al Artículo 24 constitucional tiene pendiente pasar la aprobación del Senado de la República y de la mayoría de los congresos estatales y luego ser promulgada por el presidente de la República para su entrada en vigor, diversos actores del Gobierno Federal, así como la Conferencia del Episcopado Mexicano se han congratulado por la votación en la Cámara de Diputados.
El tránsito aprobatorio que tuvo la iniciativa el jueves tiene ante sí ahora objeciones en la Cámara de Senadores con el argumento de que es imperativo que el gobierno no intervenga en el credo o en la forma de practicarlo y las iglesias no intervengan en las definiciones que hace el gobierno para toda la población.
La reforma al Artículo 24 constitucional aprobada por la Cámara de Diputados, es calificada como positiva en tanto que incluye el concepto de libertad religiosa. No obstante, ha motivado que algunos actores se autoerijan por definición propia en guardianes de una laicidad, no obstante que no se ve dónde resida el riesgo de esta modificación, ya que atiende únicamente el derecho a la práctica de cualquier culto religioso individual o colectivamente, tanto en público como en privado.
Uno de los argumentos en contra es en el sentido de que nada se puede inmiscuir en las decisiones de políticas públicas, en las decisiones que le corresponden sólo al Estado mexicano, o al gobierno, pero no se ve que tengan relación con la iniciativa.
De acuerdo con la Conferencia del Episcopado Mexicano, tras esa decisión de los diputados se cumple con la reciente reforma al Artículo 1 de la propia Constitución en materia de derechos humanos.
""Se ha dado un paso muy importante en el reconocimiento y respeto a un derecho fundamental, innato a cada persona, y por lo mismo es un avance en la vida democrática respetando la pluralidad y el pensamiento de todos y de cada uno"".
Además, considera que se amplía el derecho que tienen todas las personas a ejercer libremente la religión de su preferencia, o bien a no tener ninguna, si así lo desean.
La Conferencia del Episcopado recordó también que el derecho a la libertad religiosa es parte de la Declaración Universal de los Derechos Humanos de la Organización de las Naciones Unidas y de la Declaración Interamericana de Derechos Humanos, por lo que ha reiterado su reconocimiento a la Cámara de Diputados.
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