En la llamada “cuesta de enero” la Procuraduría Federal del Consumidor (Profeco) en Tapachula mantiene verificaciones en casas de empeño en las que vigila y verifica que estas proporcionen servicios de garantía prendaría, ajusten su comportamiento comercial a lo dispuesto por la Ley Federal de Protección al Consumidor (LFPC) y la Norma Oficial Mexicana NOM-179-SCFI-2007.
El subdelegado de Profeco en Tapachula, Emilio Pinzón, reconoció que no hay denuncias en este momento, pero dijo que el objetivo es que no se lesionen los intereses de los pignorantes y las casas de empeño proporcionen de manera clara y eficaz, la información adecuada de la transacción comercial para evitar pueda afectar el patrimonio y la economía de sus clientes.
Señaló que desde los primeros días de enero la Profeco en Tapachula ha estado muy activa recorriendo mercados, tortillerías, terminales de autotransporte, gasolineras y las casas de empeño con el propósito que no se violen los derechos de los consumidores.
Se revisa que las casas de empeño proporcionen a los consumidores primeramente el valor de su producto a dejar en prenda, que los aparatos de medición que ahí se utilizan estén bien calibrados, así también que la tasa de interés que las casas de empeño mantengan, no rebasen a una a las interbancaria como límite que tienen para cobrar intereses.











