Debido a que en los últimos cinco años, Chiapas ha presentado un déficit en las precipitaciones, que oscilan entre el 24 y el 35 por ciento, se requiere de un acumulado anual de dos mil 400 milímetros para superar la crisis que ha dejado la ausencia de las lluvias, puntualizó Rodrigo Guadalupe Paredes, director técnico del Organismo de Cuenca Frontera Sur de la Comisión Nacional del Agua (Conagua).
Entrevistado sobre el tema, comentó que para este año -dada las condiciones oceánicas- se presentará una recuperación de las lluvias que se extenderá en la temporada que finalizará hasta el próximo 30 de noviembre.
Para que en Chiapas se pueda hablar de que las lluvias superan el promedio nacional, añadió, se necesitarían de 24 meses más de lluvias, sin que se registre ninguna anomalía durante esos dos años.
La Conagua, aseguró, cuenta con los instrumentos necesarios para medir la cantidad de precipitaciones que se presentarán en el estado. La dependencia federal cuenta con una red de estaciones que son automáticas y convencionales, a través de 400 puntos de medición se hace el proceso, tanto en el estado como en Tabasco, entidades que componen el Organismo de la Cuenca Frontera Sur.
Basándose en la temporada importante de lluvias que va de mayo a noviembre, en Chiapas llueve en promedio dos mil milímetros; sin embargo, el año pasado apenas se obtuvo mil 335 milímetros acumulados, que representaron un déficit del 24 por ciento.
Que llueva más o menos a lo largo de un año, explicó el funcionario federal, se debe a la relación océano-atmósfera; de 2015 a 2019 (años en que se registró ausencia de lluvias) se elevó la temperatura del mar en el Pacífico por arriba de la media, fenómeno conocido como “El Niño”, cuando ocurrió esta situación, la humedad que se ubica sobre la atmósfera y que abarcó a la entidad, dejó poca agua.
Una vez que la temperatura se normaliza, que es de 24 grados centígrados, se presentan los campos de humedad y, por lo tanto, aumenta la posibilidad de que las precipitaciones se presenten con mayor intensidad en tormentas, ciclones tropicales y hasta huracanes.
Los análisis que han hecho los especialistas en el tema, dijo, indican que desde octubre de 2019 se ha venido normalizando la cantidad de agua precipitable para Chiapas; los parámetros estiman que después de septiembre de 2020 se presenten condiciones de enfriamiento (fenómeno conocido como “La Niña”), lo que se traduciría en más precipitaciones en esas semanas.
Con respecto a la presentación oficial que se hizo de la Temporada de Lluvias y Ciclones Tropicales 2020, recordó que se presentarán entre 30 y 37 sistemas con nombres, pero de ese número sólo estarían impactando entre cinco y seis en la república mexicana.
En la parte de Chiapas, dijo, en los últimos años se ha tenido poca incidencia del impacto de ciclones tropicales; el último significativo que se recuerda fue el huracán Barbara en el 2013. Después de esas fechas, las afectaciones de las tormentas tropicales han sido de forma indirecta, los datos históricos indican que las lluvias máximas extremas en Chiapas provocaron 645 milímetros en Ocotepec, en diciembre de 1990; para Tuxtla Gutiérrez, el récord ha sido de 148 milímetros, en septiembre de 1984.












