La madrugada de ayer viernes se presentó el sismo más fuerte, de magnitud 6.5, que ha experimentado la entidad a lo largo de este año, aunque se trata de “un tema común si se toma en cuenta que estamos en medio de placas tectónicas”, puntualizó Silvia Ramos Hernández, investigadora en la Universidad de Ciencias y Artes de Chiapas (Unicach).
Detalló que una de las características de este movimiento telúrico se asoció con la profundidad, y esto tiene que ver con que no se hayan reportado mayores afectaciones. El hecho de que unas personas sientan más o menos un temblor puede relacionarse con el terreno y hasta con los elementos con los que está construida una vivienda.
Hasta el corte de esta nota informativa, según datos del Servicio Sismológico Nacional (SSN), se habían registrado 40 réplicas (hasta las ocho de la mañana del viernes), siendo de 4.2 la de mayor magnitud.
Chiapas con tres placas tectónicas
Ramos Hernández detalló que después del terremoto de 2017, Chiapas no había presentado sismos fuertes, pero la población no se debe olvidar que la entidad tiene una posición geológica que la pone en medio de tres placas tectónicas y eso provoca que de forma constante se generen sismos.
De hecho, recordó que la entidad acumula mil 714 temblores reportados, aunque no todos se han sentido, debido a que se han movido entre una magnitud de 2 y —el último— 6.5, que ocurrió en la madrugada de ayer viernes.
La presidenta del Consejo Consultivo en Cambio Climático recordó que en el estado vivimos expuestos al constante riesgo de temblores, por ello la población debe prepararse de forma preventiva.
De todos los fenómenos que pueden generar algún desastre, los sismos son los que aún no se pueden predecir ni alertar en qué momento ocurrirán o a qué












