Registran 49 casos de tortura en 2018

Registran 49 casos de tortura en 2018

En Chiapas, durante el año pasado, se documentaron, un total de 49 casos de tortura, la mayoría de ellos presuntamente realizados por funcionarios públicos y elementos policíacos, así lo dio a conocer Jorge Hernández del Centro de Derechos Humanos Fray Bartolomé de Las Casas (Frayba).

Sin embargo, se presume que estos casos puedan ser muchos más, debido a que muchas de las víctimas no realizan su denuncia correspondiente, por miedo a represalias.

“Sabemos que es una cifra mínima respecto a todos los hechos de tortura que se dan en el estado, lamentablemente son pocas las víctimas quienes se atreven a denunciar la tortura sabiendo que quienes perpetraron esta acción son precisamente funcionarios públicos, especialmente policías y en ese sentido hay un elemento de miedo y amenazas”, señaló Jorge Hernández.

Ante esto, indicaron que la entidad sigue posicionándose entre los primeros lugares a nivel nacional con este tipo de prácticas y es que en pleno siglo XXI se sigue utilizando este método como modo de investigación policial, ya que no existe una policía científica que se aboque a una averiguación especial y por lo tanto tienen que recurrir a la tortura.

“El Frayba desde hace 30 años trabaja con víctimas y sobrevivientes de tortura, en temas que tiene que ver con documentación de tortura, acompañamiento psicosocial, trabajo con sobrevivientes y sus familiares”, detalló.

El Centro de Derechos Humanos Fray Bartolomé de Las Casas, aseguró que estas prácticas son comúnmente utilizadas para tener confesiones, inculpar o simplemente para detener a alguien.

Los municipios en donde se han presentado más denuncias son; Tuxtla Gutiérrez, Villaflores, Ocosingo, San Cristóbal de Las Casas y Pichucalco. “Sabemos que, hay otros casos, que no se han atrevido a denunciar y estamos en proceso de investigación, pero los más recurrentes son en estos municipios”.

Lamentó que, hasta el momento por estos casi 50 delitos de tortura, no hay personas detenidas o que se encuentren en algún tipo de procesos por realizar estas prácticas.

“Lamentablemente la Fiscalía actual, las carpetas de investigación o las tiene paradas, las tiene en suspenso, o traspapeladas, sobre todo porque quienes están implicados son funcionarios públicos y entonces es difícil que una Fiscalía que no es autónoma tenga posibilidad de investigar a su propia gente”, enfatizó.

Finalmente, aseguró que aún falta mucho por realizarse en el tema de procuración de justicia, para llevar a juicio a perpetradores que cometan este tipo de ilícitos graves; y el mayor motivo se debe a que no existe una Fiscalía autónoma.