“El factor que determina las demandas por parte de trabajadores hacia sus patrones es no contar con un reglamento interno que regule el comportamiento de los empleados en una empresa”, explicó Alba Elizabeth Orantes Penagos, docente e investigadora de la Escuela Bancaria Comercial (EBC).
Es deber de las empresas contar con un reglamento interno que regule las actividades y el comportamiento de los empleados, que debe ser elaborado en común acuerdo con los trabajadores cuando las empresas son de reciente apertura.
Lo ideal es que los patrones hagan entrega del reglamento a sus empleados al firmar contrato, que firmen de recibido y lo lean y que además una copia del mismo se coloque en lugares visibles dentro del centro laboral.
De esta manera los trabajadores están enterados acerca de comportamiento que deben seguir y de las sanciones que se les puede aplicar en el caso de no cumplir con lo dispuesto.
Estas acciones benefician a las empresas procurándoles un soporte legal, porque cuando sucede algún problema, los trabajadores generalmente acostumbran decir que no sabían tal cual cláusula del contrato o el reglamento interno, razón por la cual interponen demandas contra las empresas, las cuales pueden ser costosas.
La Ley del Trabajo estipula que todas las empresas deben contar con un reglamento interno y que de no tenerlo están sujetas a una multa que deberá aplicar la Junta de Conciliación y Arbitraje,
Sin embargo, el carácter de las sanciones y multas para las empresas no está bien definido y puede ser de un número indeterminado de salarios mínimos vigentes según el Distrito Federal.












