Regresa la fiesta a los panteones

Regresa la fiesta a los panteones

Poca música, mucha comida, flores, copal, estoraque e incienso adornaron las tumbas, capillas y criptas en los panteones de Tuxtla Gutiérrez desde el pasado sábado por las festividades de Todos los Santos y los Fieles Difuntos.

Desde las 06:00 horas las familias tuxtlecas comenzaron a formarse los días 1 y 2 de noviembre para ingresar al Panteón Municipal, conocido también como “Panteón Viejo”.

Delimitadas con cinta amarilla, se acondicionaron los dos accesos principales. En la entrada localizada sobre la 5ª Sur, elementos de Protección Civil ordenaban dos filas para el acceso y una para la salida.

Cargando flores, picos, palas, cubetas, refrescos y hieleras, los tuxtlecos acataron las órdenes de ingresar de manera ordenada por el filtro sanitario, que únicamente consistía en la aplicación de gel antibacterial.

En los andadores del panteón, los vivos rendían homenaje a los muertos, familias enteras reían, lloraban, cantaban y recordaban anécdotas.

Las familias Almazán García y García Archila prepararon los tamales desde un día antes. El martes se dieron cita desde las 07:00 horas para visitar la cripta donde yacen los restos de sus padres, hermanos e hijos que han dejado el mundo terrenal.

Para la docena de familiares que se reunieron en este punto, el Día de Muertos es una fiesta y la viven como tal.

Recordaron que en años pasados han llevado música en vivo, con marimba, y han bailado, pero este año no se pudo por las restricciones implementadas por la pandemia, asegurando que en el 2020 las medidas fueron más rigurosas.

En el camposanto no faltó el llanto de padres, hijos y hermanos recordando a sus seres queridos que han partido recientemente, víctimas de la pandemia por covid-19; dijeron que lo más difícil fue que no se pudieron despedir de ellos en cuerpo presente.

Hasta antes de la pandemia, en los alrededores de los panteones municipales de Tuxtla Gutiérrez se instalaba la venta de bebidas alcohólicas. Desde el año pasado esto se ha restringido.

En los alrededores se notó el inconfundible aroma del incienso que es extraído del árbol de copal, el cual junto con la mirra, brea y el estoraque dan ese toque inconfundible a los altares de Chiapas.

Greisi Jiménez Pérez, vendedora de estos productos desde hace 20 años, expresó su alegría al tener una buena venta, pues el año pasado hubo muy poca demanda de la resina que se extrae en los municipios de Motozintla y Chiapa de Corzo.

Los socorristas de Protección Civil y Cruz Roja, así como los elementos de la policía, montaron guardia sin atender mayores incidencias.

Hasta la tarde del martes todo había transcurrido en orden, a pesar de que miles de capitalinos aglomeraron los camposantos.

Pero más allá de la fiesta o la tristeza que esta fecha pueda traer, también representa una oportunidad de trabajo y de llevar unos pesos a casa.

Con una vara de un metro y 50 centímetros, un lazo y dos cubetas, Emilio Antonio recorría cientos de metros para realizar la limpieza de las tumbas que en estos días los familiares quieren que luzcan impecables, aunque el resto del año no sea así.