Regresa la fiesta a Terán

Regresa la fiesta a Terán

Más de 200 personas se dieron cita en las primeras dos eucaristías celebradas en las primeras horas de este 3 de mayo, en honor a la Santa Cruz, en la iglesia del mismo nombre en la colonia Terán. Una celebración que ha sobrevivido a lo largo de la historia entre fieles católicos y principalmente entre los trabajadores albañiles.

Con cruces en mano, hombres, mujeres, adultos mayores y trabajadores de la construcción se dieron cita a la misa de 7 y 8 de la mañana en la iglesia de la Santa Cruz, que retomó las celebraciones eucarísticas de forma general, restringidas en los últimos dos años a causa de la pandemia, que evidentemente no mermó la fe de los creyentes.

Al recorrer la vista por la iglesia completamente llena, se podían apreciar cruces de todos los tamaños, perfectamente adornadas, llenas de colores, con papel china y flor de mayo. Era posible observar la fe de los presentes, tan sólo con ver la forma en que cargaban sus cruces.

Todos escuchaban muy atentos la eucaristía ofrecida por el párroco, quien al final de cada una bendijo todas las cruces con agua bendita. Hizo un recorrido a lo largo de la iglesia ante la cantidad de personas presentes. Para este día se programaron misa a las 7 y 8 de la mañana, 12 del día y 6 de la tarde.

El párroco manifestó su beneplácito ante tal afluencia, recordando que durante dos años tuvieron que restringir las celebraciones a causa de la pandemia, pero destacó que eso no afectó la fe de los católicos, que desde hace varias décadas mantienen viva esta tradición, se dice que desde 1906, al menos en Chiapas.

Destacó que esta fecha es muy importante para los católicos, porque recuerdan que a través de la cruz Jesús murió y trascendió; y como dicen los evangelios, se trata de que “como personas aceptemos la cruz de cada día, recordando ese sacrificio que hizo por todos”.

Señaló que esta fecha es motivo para invitar a todos los católicos, las familias, a que coloquen una cruz en lo más alto de la fachada de su casa, para recordar esta fiesta con fervor, “recordando que fuimos salvados a través de la cruz”.

Un poco de historia

Esta tradición data de la época colonial, a partir de la formación de los gremios, según viejas crónicas fue impulsada por fray Pedro de Gante.

Fue suprimida del calendario litúrgico por el papa Juan XXIII, pero dado el fervor religioso de los albañiles, el Episcopado Mexicano hizo las gestiones pertinentes para que en México continuara vigente.

El 3 de mayo es considerado el día tradicional de los albañiles, quienes acostumbran colocar en lo alto de la fachada de la casa en construcción una cruz de madera adornada con flores y papel de china, previamente bendecida por un sacerdote.

Es motivo de jolgorio para los albañiles; anteriormente se acostumbrada que festejaran con cohetes, música, baile y platillos típicos con familiares y amigos en la obra donde estaban trabajando.