Regresan a los sistemas agrícolas tradicionales

Regresan a los sistemas agrícolas tradicionales

Comunidades rurales de Copainalá iniciaron la aplicación del Proyecto GEF Agrobiodiversidad Mexicana, enfocado a la conservación de especies nativas y prácticas agrícolas tradicionales, con el objetivo de asegurar que las formas tradicionales de hacer agricultura continúen y se adapten a las necesidades de las generaciones más jóvenes.

La Comisión Nacional para el Conocimiento y Uso de la Biodiversidad (Conabio) informó de la aplicación de este proyecto en al menos una docena de comunidades pertenecientes al municipio de Copainalá, trabajos que se realizan en alianza con la Secretaría de Medio Ambiente e Historia Natural (Semahn).

De acuerdo al informe, la región ecológica Zoque a la que pertenece Copainalá comprende una extensa diversidad biológica y cultural que le hace electa para la aplicación de este proyecto de orden internacional; el objetivo es la conservación de semillas de las variedades endémicas y persuadir a los habitantes al autoconsumo de estos productos.

Es de relevancia el que Chiapas, con el municipio de Copainalá, iniciara aleatoriamente la aplicación de los trabajos de GEF Agrodiversidad junto a los estado de Chihuahua, Ciudad de México, Yucatán y Oaxaca.

El proyecto se enfoca en la conservación de variedades y parientes silvestres de maíz, frijol, calabaza, chile, tomate, amaranto, chayote, quelite, nopal, maguey, aguacate y cacao, las cuales deben protegerse para evitar su alteración o desaparición.

De forma directa estas acciones brindan incentivos a familias campesinas para que conserven las prácticas y los sistemas agrícolas tradicionales como la milpa, lo que fortalece la base de su alimentación y economía local.

A nivel internacional, los fondos para el medio ambiente (GEF) son destinados al desarrollo de proyectos relacionados con la diversidad biológica, cambio climático, aguas internacionales, degradación de la tierra, agotamiento de la capa de ozono y contaminantes.

En el caso de Chiapas y su región Zoque, es la diversidad biológica y de prácticas culturales las que se buscan proteger a través de la aplicación de estas acciones; desde el 2015 los fondos GEF en México alcanzaron un recurso de más de 88 millones de pesos, que son distribuidos en todo el país para realizar proyectos de conservación.