El rector del Instituto de Estudios Superiores de Chiapas, Emilio Enrique Salazar Narváez, afirmó que la universidad que representa no tiene ningún problema en el tema de titulaciones, al tiempo de explicar que el retraso de los documentos se debió a que el proceso de titulación electrónica que inició la Secretaría de Educación Pública y en el que se inscribió Chiapas tardó un año en concretarse.
En conferencia de prensa indicó que el conflicto que enfrenta la institución con algunos socios, no tiene nada que ver con los documentos que acreditan a los egresados de las diversas carreras sino con el decreto en el que Chiapas se participó para modificar la entrega de títulos y cédulas profesionales.
“De la institución han egresado miles de profesionistas y todos cuentan con documentos oficiales que acreditan su educación, muchos hasta son funcionarios o notarios públicos lo cual es una muestra de excelencia”, puntualizó, al tiempo de asegurar que la “Salazar” como mejor se le conoce, está entre las 15 universidades más reconocidas a nivel nacional y cuenta con tres acreditaciones.
Destacó que la institución que dirige tiene una matrícula de más de tres mil estudiantes y un 40 por ciento de ellos tiene una beca en apoyo a su economía y para garantizar que logren su profesionalización.
Señaló que uno de los problemas que enfrentan las instituciones de educación superior particulares, es el incremento desmesurado de las mismas, sin que cuenten con infraestructura adecuada ni calidad para la profesionalización de los estudiantes.
Reveló que desde el 2006 han aumentado de un 100 a un 623 por ciento el número de instituciones particulares, pues de 30 que tenían registro actualmente se contabilizan mas de 350, lamentablemente muchas de ellas no cumplen con la normatividad vigente, hay falta de supervisión de la aplicación de la norma, se expidieron RVOES en forma indiscriminada, hubieron plagios de Planes y Programas de Estudios y lo peor es que la calidad de la educación está por debajo de lo que se necesita para un buen desempeño laboral.
“Estas instituciones cobran poco, pero enseñan poco, no tienen capacitación del personal, infraestructura adecuada y al egresar el estudiante no sabe nada”, lamentó Salazar Narváez.
En cuanto al conflicto familiar en el que destacan diferencias con los socios de la institución ventiló que hubo un saqueo de 50 millones de pesos que son documentados y que el litigio continúa para que respondan por los recursos saqueados.












