El presidente de la Canaco en Tuxtla Gutiérrez, Manuel Ramos Martínez, dio a conocer que de la deuda de 300 millones de pesos contraída principalmente por pasadas administraciones del Gobierno del estado con proveedores, más del 80 por ciento ha podido ser liquidada.
El dirigente de la Cámara Nacional de Comercio, Servicios y Turismo de Tuxtla Gutiérrez, organismo que aglutina a varios de los proveedores afectados, señaló que desde el 2014 se ha logrado obtener diversos pagos, por lo que actualmente la deuda que se tiene, asciende a poco más de 60 millones de pesos.
“En la primera negociación en abril del 2014 logramos que se pagaran 130 millones de pesos a nuestros afiliados; en un segundo paquete se liquidaron 75 millones; en el tercer paquete el pago fue de 27 millones; en una cuarta negociación el monto a liquidar fue de 24 millones de los cuales se han pagado 10 millones, y un quinto paquete por 50 millones. Por lo que tenemos pendientes alrededor de 64 millones de pesos”, indicó.
Manifestó que para hacer más ágil la liquidación de esta deuda a proveedores, la gran mayoría de insumos médicos, la Canaco ha logrado entregar toda la documentación de sus afiliados que han cumplido con la Ley de Adquisiciones par que se les pueda pagar los recursos que se les adeuda.
Expuso que para evitar nuevos problemas de morosidad por parte de diversas secretarías a proveedores, se logró crear un nuevo procedimiento que deberán seguir todos aquellos afiliados que pretenden ser proveedores de instancias como la Secretaría de Salud.
“Le hemos dicho a nuestros afiliados que si no quieren tener más retrasos en el pago, pasen por este procedimiento que básicamente es que cuando un hospital les pida algo, acudan a oficinas centrales y validen el soporte presupuestal y con ello poder surtir de manera adecuada”, indicó.
De igual manera el presidente de la Canaco recomendó a los afiliados de esta cámara empresarial que son proveedores del Gobierno del estado, cuidar su monto de crédito y con ello evitar problemas financieros o incluso una descapitalización de la propia empresa.











