Rehidratación química permitiría esclarecer crímenes

Las nuevas técnicas de rehidratación química de cadáveres permitirían esclarecer muchos de los crímenes que quedan impunes, porque facilitan conocer el último estado en el que quedó el cadáver, identificar a las víctimas y abrir líneas de investigación si en la muerte se cometió un crimen.

El odontólogo forense Alejandro Hernández Cárdenas, del Servicio Médico Forense de la Fiscalía General de Justicia de Chihuahua, visitó Chiapas por quinta vez, auspiciado por el Consejo Nacional de Ciencia y Tecnología (Conacyt) para exponer su técnica que actualmente está en trámites de patente junto a la formula química que desarrolló para este procedimiento.

“La rehidratación de tejidos en cadáveres momificados y en proceso de putrefacción -para recuperar características de identificación- que la mayoría de las veces permanecían sin identificar, ahora permite esclarecer crímenes”, apuntó el experto que llegó a la 22ª Semana Nacional de Ciencia y Tecnología.

“En muchas de las ocasiones no se podía identificar la causa de muerte y quedaba muchas veces impune el delito, si había sido una muerte violenta. Así el delincuente, al no poderse identificar a la víctima o al no poder determinar la causa de muerte, quedaba libre, burlándose de la autoridad y con ello el riesgo de que cometiera más delitos”, explicó.

“Ahora este proceso nos permite identificar a la víctima, determinar la causa de muerte e iniciar una investigación y hemos logrado que varias personas que han cometido ese tipo delito, estén actualmente en la cárcel”, aseguró.

Trabajo Único en el Mundo

El también investigador forense, afirmó que su trabajo es único en todo el mundo: “al parecer no hay nadie que lo esté haciendo con los resultados que hemos obtenido en Ciudad Juárez. En todo el mundo nadie más lo está haciendo de momento”.

“En cierto momento en que se pueda dar a conocer la técnica y la formula química, espero que se utilice en cualquier parte que sea necesario o útil”, particularmente para apoyar el trabajo de las agencias de investigación que dependen de las procuradurías de justicia.

Rehidratación química

“Hemos procesado 350 casos. Dedos o manos y otras partes de cuerpos esqueletizados que conservaban tejidos que nos brindó información para la identificación o causa de muerte”, añadió.

“En un cadáver que esté en estado inicial de momificación o en estado avanzado de putrefacción, es difícil encontrar características para identificarlo. Para el médico forense es muy difícil poder determinar la causa de muerte”, expuso.

Pero con el procedimiento químico que propone Alejandro Hernández Cárdenas se revierten esos dos fenómenos y el cadáver queda casi como si acabara de fallecer.

“Se recuperan todas sus características físicas y eso nos permite encontrar rasgos para identificarlo, como características faciales, la forma de su cara, la forma de sus labios, nariz, sus orejas, el color de la piel y ahí, encontrar cicatrices, lunares y tatuajes, para poder identificarlo”, expresó.

Además, con la rehidratación química de los cuerpos “se recuperan lesiones, desde un simple moretón, hasta heridas de arma blanca que facilita que el médico forense determine la causa de la muerte y con ello, iniciar una línea de investigación por un posible delito”, apuntó.