A cinco meses que la Procuraduría General de Justicia del estado (PGJE) desmantelara lo que denominó una red dedicada a la extorsión de transportistas de carga al cobrar por el ingreso a Ciudad Hidalgo en dos retenes carreteros, deteniendo a diez de sus integrantes, éstos han vuelto a ser instalados.
Con apoyo de personal de Seguridad Pública Municipal, elementos “de civil” se han apostado en las dos entradas principales de la población fronteriza, en las que cobran a cada chofer de tráiler que ingresa ya sea con carga o vacío.
El 2 de julio pasado, la dependencia dio a conocer que en un operativo detuvo a Saúl Alvarez López, de 61 años de edad, esposo de la actual alcaldesa del municipio de Suchiate, Matilde Espinosa Toledo, en ese entonces candidata a ese cargo; Arnulfo Martínez Herrera, Néstor José Osuna López, Rafael Díaz Chol, Isaac López Sales, Luis Fernando Díaz Chol, Víctor Manuel Salas Pérez, Wilfrido Leonel Pariente Mendoza, Ovidio Arias Santos y un menor de 17 años.
El operativo fue con base en la averiguación previa FAR/173/2015, iniciada por la Fiscalía Especializada en Asuntos Relevantes, estableciendo que “Álvarez López encabezaba un grupo de sujetos que operaba dos retenes carreteros en diferentes puntos del municipio de Suchiate”.
Uno de ellos estaba colocado en el tramo Tapachula-Ciudad Hidalgo, a la altura del puente conocido como “Cuarentenaria”, y el segundo, entre Jaritas-Ciudad Hidalgo, en donde, según la dependencia, “extorsionaban y cobraban indebidamente 30 pesos a cada conductor por el paso de los tráileres que ingresaban a la ciudad, con la amenaza de ser retenidos si no pagaban la cuota”.
A raíz del operativo efectuado en julio pasado pensaron que eso se acabaría, pero “ya volvieron a instalar los retenes y tenemos que pagar para ingresar a Ciudad Hidalgo”.












