Si una persona presenta síntomas que cuadren con los del coronavirus y luego de 48 horas estos persistan, se debe hacer una prueba de diagnóstico. Actualmente, deben considerarse también como síntomas las nauseas, diarrea y vómitos, principalmente en niños e igualmente en adultos.
Así lo indicó Roberto González Rodríguez, coordinador de Brigadas Médicas Especiales contra el covid-19, al señalar que el periodo de contagio en un paciente con covid-19 vacunado es de 9 a 10 días con síntomas. El periodo de virulencia del paciente es muy alto en los primeros siete días, tenga o no síntomas, y se cuentan desde el día de la exposición.
Los síntomas aparecen cinco días después de la exposición con alguien contagiado, por eso es importante seguir manteniendo las medidas de protección como el uso del cubrebocas y no saludar de mano ni de beso. Aunque no se haya hecho la prueba pero hay síntomas, la persona debe asilarse para no contagiar a nadie más.
En el caso de las personas que no están vacunadas, estas tienden a presentar síntomas bastante exacerbados, ya que no es una simple gripa con síntomas, sino que realmente se manifiesta el virus con probables complicaciones, en especial si hay presencia de comorbilidades que debilitan el sistema inmune.
A una persona contagiada se le suministran medicamentos diversos, según la guía de práctica clínica, puesto que rige y da un panorama de cómo tratar a los pacientes. En consecuencia, algunos ya salieron del cuadro básico que se daba al inicio de la pandemia, como los antibióticos.
Recomendación
La principal recomendación es reposo, evitar la actividad física, aislarse en casa, una hidratación abundante, contar con atención médica especializada y en ningún caso se debe automedicar, porque se podría crear una complicación. No se deben utilizar antibióticos sin orientación médica.
Las personas vacunadas realmente tienen menos riesgo de complicaciones, incluso, de ser hospitalizadas, pero sí deben guardar los cuidados y acudir al médico. El periodo de riesgo oscila en los siguientes 10 días desde la exposición, contrario a quienes no están vacunados.
En los últimos meses se ha señalado que entre los síntomas ahora es muy poco común la pérdida del gusto y el olfato, esto debido a las nuevas cepas. En la última quinta ola había más síntomas digestivos que respiratorios, por lo que muchas personas no se hicieron la prueba pensando que se trataba de una infección gastrointestinal.












