"La Comisión Interamericana de Derechos Humanos designó a los titulares de siete de las relatorías incorporadas al organismo hemisférico, que incluyen a las tres nuevas comisionadas de Jamaica, Paraguay y Trinidad y Tobago.
Como se recordará, el 1 de enero asumieron su cargo los tres nuevos comisionados, y la presidenta, la estadounidense Dinah Shelton, en la Relatoría sobre los Derechos de los Pueblos Indígenas.
Por su parte, el primer vicepresidente del organismo interamericano, el mexicano José de Jesús Orozco Henríquez, fue designado como relator sobre Defensores y Defensoras de Derechos Humanos.
El segundo vicepresidente, el colombiano Rodrigo Escobar Gil, recibió la Relatoría sobre Derechos de las Personas Privadas de Libertad, y el comisionado chileno Felipe González, la Relatoría sobre los Derechos de los Trabajadores Migratorios y sus Familias.
En cuanto a las tres nuevas comisionadas, la jamaiquina Tracy Robinson fue designada como relatora sobre los Derechos de las Mujeres, en tanto que Rose-Marie Belle Antoine de Trinidad y Tobago fue nombrada relatora sobre los Derechos de las Personas Afro-descendientes.
Por su parte, la abogada paraguaya Rosa María Ortiz fue designada nueva relatora sobre los Derechos de Niños, Niñas y Adolescentes.
El Departamento de Estado de Estados Unidos, durante una reunión con la presidenta, Dinah Shelton, expresó su respaldo al trabajo de la Comisión. Al reconocer la independencia del organismo, expuso la necesidad de preservar la autonomía frente a la interferencia política.
Como se ha dado a conocer en diversos medios, al inicio de esta semana comenzó un proceso de reforma en la Comisión, ante lo cual un frente de más de sesenta organizaciones no gubernamentales ha dado a conocer un pliego en el que además exponen temores sobre los alcances de esos cambios y la posibilidad de que socaven la autoridad y los alcances del organismo y sus relatorías, lo cual parece infundado dado el sólido trabajo que ha venido realizando.
Desde afuera, lo único que se solicitaría a la Comisión, especialmente a la Relatoría sobre los Derechos de los Pueblos Indígenas, es que no atiendan únicamente a una versión de supuestos hechos, sino que traten de profundizar con actores y entornos locales, pues muchas veces quienes acuden hasta esa instancia son ""actores parte"" en los conflictos que pretenden ventilar como ajenos representantes.
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