Relleno clandestino, un riesgo para la ciudadanía

Relleno clandestino, un riesgo para la ciudadanía

Más de 50 habitantes cercanos a la microcuenca “El azufre” ubicadas en Yajalón denuncian omisión por parte de las autoridades estatales y federales para detener la operación y construcción de un relleno sanitario, que ya pone en riesgo la salud de los habitantes y podría dejar sin agua limpia a la cabecera del municipio.

Los afectados han alertado que este relleno sanitario no cuenta con un estudio de impacto ambiental que dé fe de la conservación que deberían tener estas microcuencas que dotan del vital líquido a cientos de habitantes de la cabecera, y que por la falta de dicho documento podría acabarse.

Ante ello, han solicitado a las instancias gubernamentales de protección al ambiente y a comisiones de derechos humanos detengan la actividad de este relleno sanitario, sin embargo, desde el pasado noviembre no han visto ninguna acción efectiva.

Los habitantes mostraron su preocupación de forma pública desde el pasado 19 de septiembre, donde en un oficio dirigido a la Procuraduría Federal de Protección al Ambiente (Profepa), a la Secretaría de Medio Ambiente y Recursos Naturales (Semarnat), Secretaría de Medio Ambiente e Historia Natural (Semahn) y a la autoridad municipal, expusieron las irregularidades que se viven con el manejo de residuos sólidos urbanos y de manejo especial.

En el mismo documento expresaron que el presidente municipal Juan Manuel Utrilla Constantino, sin ser todavía representante legal del municipio de Yajalón, ignoraba los riesgos potenciales que representaba el comienzo de obras de construcción de un relleno sanitario, que no contaba con permisos y estudios pertinentes en materia de impacto ambiental, situación que aceptó públicamente en reunión realizada el día martes 18 de septiembre en el barrio el Ajkabalna, expresaron los habitantes.

No obstante, los vecinos alertan que la obra se ubica en el mismo lugar que una microcuenca, denominada “El azufre”, área que por su topografía y vegetación es de prioridad para la recarga de acuíferos en la zona, que en términos de lo que señala la Ley Ambiental del Estado de Chiapas en el numeral VIII del Artículo 208 en Materia de Residuos Sólidos Urbanos y de manejo especial, se prohíbe el establecimiento de rellenos sanitarios, sobre o adyacentes a cuerpos de agua y ecosistemas de Importancia ambiental.

El sitio donde opera el relleno sanitario se ubica a 250 metros del arroyo “El Azufre”, que es una fuente de abastecimiento de agua para la localidad y a 200 metros de una reserva ecológica de cinco hectáreas; esta situación violenta flagrantemente la Norma Oficial Mexicana NOM-083-SEMARNAT-2003.

Este dato revela que se violan las especificaciones de protección ambiental para la selección del sitio, construcción, operación, monitoreo, clausura y obras complementarias de un sitio de disposición final de residuos sólidos urbanos y de manejo especial, que en el numeral 6.1.6 sobre especificaciones para la selección del sitio señala que “la distancia de ubicación del sitio de disposición final, con respecto a cuerpos de agua superficiales con caudal continuo, lagos y lagunas, debe ser de 500 metros como mínimo”.

Ante ello solicitaron a las autoridades ambientales estatales y federales actuar conforme a la legislación vigente en materia de Impacto Ambiental y procurar en los términos que la ley señala la protección del medio ambiente.

Testimonio

Marco Antonio Lara, vecino de “El Azufre”, expresó que este problema se remonta a meses antes de las elecciones, que de contexto se encontraba el problema de la basura como una de las situaciones a resolver en la administración que se eligiera, sin embargo esto no fue así, ya que pasaron las elecciones, se eligió al presidente y el relleno sanitario sigue con sus operaciones.