Remesas, crisis migratoria y el nuevo gobierno

Remesas, crisis migratoria y el nuevo gobierno

El Banco de México registró un repunte destacable en el envío de remesas al estado, en su última medición, al mes de septiembre de 2018 a Chiapas se enviaban 214 millones de dólares, dato que se enmarca como el más alto en más de diez años.

En este sentido, Jorge López Arévalo, doctor en economía y catedrático de la Facultad de Ciencias Sociales de la Universidad Autónoma de Chiapas (Unach), explicó que las remesas se refieren al envío de dinero de una persona trabajadora migrante hacia su familia.

El catedrático indicó que la importancia de las remesas es fundamental ya que representan una buena parte del sustento familiar, sobre todo para las que viven en comunidades rurales de Chiapas.

A su vez, Magda Isabel Jan, doctora en economía, detalló que las remesas son utilizadas en gran parte para construcción y educación, e inclusive para su alimentación, ya que existen zonas del estado en la que las remesas se han convertido en el principal sustento familiar.

Sin embargo, el envío de remesas a Chiapas tuvo una estrepitosa caída como consecuencia de la crisis inmobiliaria de 2008 de Estados Unidos. En abril de 2006, las remesas en el estado llegaron hasta los 264 millones de dólares, luego de la crisis, se registraron declives en el envío de dinero del extranjero, en 2010 fue el punto más bajo con 122 mdd.

Crisis económica y migratoria de 2008

Según López Arévalo, desde 2003 han sido enviados más de 10 mil millones de dólares a Chiapas; sólo en 2006 se recibieron 900 mdd, considerándolo como el “boom” de la migración de los chiapanecos.

Pero comenzó una desaceleración por la crisis inmobiliaria en 2008, circunstancia que desempleó a gran parte de los chiapanecos, ya que en su mayoría se dedicaban al ámbito de la construcción.

“La desaceleración de la remesas aquí se notaba, en el época de Juan Sabines Guerrero, si 3 personas trabajaban en una parcela, con la crisis trabajaban 5”.

De acuerdo a la especialista, la mayor parte de los chiapanecos y chiapanecas que trabajaban en Estados Unidos se dedican principalmente a la construcción, cuidado de la salud y mano de obra en el sector agrícola. Así mismo, Magda Jan, informó que la crisis de 2008 expulsó a miles de migrantes chiapanecos fuera de Estados Unidos, por lo que se regresaron dado que no conseguían empleo.

En los últimos años, las remesas han repuntado gracias a la recuperación de la economía estadounidense, según Jan. Pero puntualizó que desde nuestro país no se realizan los trabajos suficientes en apoyo a las familias migrantes.

“Los programas gubernamentales no han funcionado, los proyectos deben ayudar a desarrollar el capital social de las familias, impulsarlas a construir un negocio que les ayude en el sustento de su día a día y finalmente de su vida”, expresó la economista.

Agregó que otro punto importante sobre las remesas, es la falta de una desagregación por género, ya que no se tienen los datos suficientes de cuántas chiapanecas trabajan fuera del país, cuántos hijos tienen y a quién apoyan económicamente.

También dijo que debería de existir una “gran nación” por parte de México, ya que debería considerar una política exterior de otros 20 millones de mexicanos que han nacido en territorio estadounidense, que también son connacionales.

Las remesas “internas”

Ambos especialistas enfatizaron que también debería de tomarse en cuenta a las remesas “internas”, es decir, al envío de dinero de un trabajador o trabajadora chiapaneca dentro de México hacia sus familias en el estado.

Magda Jan, comunicó que es de suma importancia tomar en cuenta a las remesas internas como un fenómeno de insuficiencia económica en el estado. La migración interna de chiapanecos y chiapanecas a estados donde la economía crece más que en su propio lugar de origen.

“Existen chiapanecos y chiapanecas en otros estados, porque los ingresos en Chiapas no son lo mismo que en estados del norte del país, donde inclusive se está ganando como entidades de Estados Unidos, por eso migran para allá”.

La economista expresó que las entidades gubernamentales deben buscar mecanismos que mejoren a las familias, hacerlas más productivas en sus ingresos y que las remesas puedan llegar de manera más expedita a las familias.

López Arévalo aseveró que en Sonora los chiapanecos son la principal mano de obra agropecuaria y en Baja California son el tercer grupo de inmigrantes. Agregó “la gente se va a crear a miles de distancia lo que no puede aquí”.

“Las cosas se mantendrán igual”

En un opinión respecto al futuro de las familias chiapanecas que reciben dinero de sus familiares desde otros países o estados del país, la economista Jan, afirmó que no se espera gran cambio para estos próximos seis años.

Respecto al repunte de las divisas, López Arévalo, explicó que se debe fundamentalmente a la crisis económica y migratoria de los últimos años en Estados Unidos, ya que son factores que hacen replantear a las y los chiapanecos en regresar al estado.

“Por eso mandan más recursos a las familias, tal vez están realizando ahorros para su regreso”, afirmó.

El especialista aseveró que es grave ya que la economía en Chiapas no crece, no genera empleos, por lo que el reto de la actual administración debe ser abrir esas oportunidades.

“En Chiapas se requieren al menos 40 o 50 mil empleos anuales para cubrir el crecimiento demográfico y la gente que se incorpora al mercado laboral”.

López Arévalo opinó que el principal problema del estancamiento económico de Chiapas es debido al saqueo de los recursos públicos, agrega que a partir de 1994 llegan más recursos al estado, pero no se han destinado a los sectores más vulnerables.

“En Chiapas se ha destinado más dinero desde el 94 que el plan Marshall para reconstruir toda Europa después de la Segunda Guerra Mundial”, detalló.

Finalmente dijo que la falta de planeación y de análisis de costo beneficio tendrán que ser las tareas fundamentales para la presente administración.