Productores de café han implementado alternativas de producción para contrarrestar la crisis que atraviesa este sector; señalan que han cambiado la forma tradicional del cultivo para que con asesoría y tecnología tengan nuevas plantas de café por el método de estacas enraizadas, mismo que garantiza la obtención de plantas con las características genéticas de rendimiento y calidad de las plantas madre.
Y es que desde hace algunos años la actividad productiva, el precio, las condiciones y fenómenos han provocado que el productor tenga menos ingresos, a esto se suma las afectaciones por la roya naranja, las sequías prolongadas, la falta de apoyo por parte de los tres órdenes de Gobierno, por ello buscan rescatar el cultivo y hacerlo productivo.
Junto con el método de estacas enraizadas, señala uno de los productores que ha puesto en marcha la innovación productiva, Elifas Bahamaca Hernández, también han buscado que estas sean de las variedades más resistentes a enfermedades y altamente productivas, aunque el precio del producto sea más bajo en comparación con los cafés arábigos.
Bahamaca Hernández dijo que el método de propagación por estaca enraizada consiste en el aprovechamiento de los hijuelos o brotes jóvenes que producen los cafetos adultos de manera natural o inducida mediante poda y agobio de tallos. Esos hijuelos de unos tres meses de edad se cortan con tijeras de podar y se procesan a determinada longitud y un nudo con un par de hojas y de cada hijuelo se pueden obtener 3 estacas o más y se duplica el potencial de producción de plantas, además de un tratamiento.
Afirmó que este método en lugar de la producción de plantas con semillas es una forma mucho más rápida para producir el aromático grano, ya que a un año de haberla sembrado comienza a dar el fruto y no se tienen que esperar los tres años para que comience a producir. “Esto nos ha dado buenos resultados”, aseguró el productor.
Hoy las nuevas plantas, algunas ya de siete años, tienen una mayor producción porque son plantas con características genéticas de rendimiento y calidad similares a las plantas madre, las de más baja de altura y más productivas, los resultados son contundentes porque en esos cultivos la producción es mucho mayor, más rápida y de mejor calidad.












