A pesar de la renuncia que presentó Manuel de Jesús Carpio Mayorga a la presidencia municipal de Amatán, esta decisión no resolverá los problemas sociales de fondo si las autoridades encargadas de la seguridad no desactivan a los grupos paramilitares que hay en la zona, puntualizó Eric Bautista Gómez, integrante del Movimiento por la Paz, Justicia y el Bien Común.
Aclaró que a los habitantes esta decisión no les genera alegría, porque el problema se expuso con las autoridades federales desde el sexenio pasado, sin embargo, nunca se le dio cause.
No obstante, señaló, lo ocurrido recientemente les da tranquilidad y, ahora, las autoridades tendrían que investigar las muertes generadas en el municipio, para que los responsables paguen por dichos delitos.
Lo lamentable de la situación, es que en el Congreso del Estado guardan silencio sobre este problema social; hasta ahora no ha fijado una postura sobre la licencia que solicitó el cabildo e Amatán. El área de comunicación social justificó con supuestas reuniones el silencio legislativo.
No obstante, están en la obligación de resolver la problemática, por lo menos, desde el asunto legislativo, para que se asigne al nuevo gabinete municipal o, en su defecto, a los integrantes del Concejo Municipal, para que intervengan en las actividades y proyectos para beneficio de la población.
Desde el mes de agosto de 2018, el Consejo de Gobierno Indígena y Popular comenzó con sus actividades el año pasado, respaldado por las asambleas de barrio, las comunidades, representantes y agentes municipales; el reconocimiento de la autoridad, consideró, abonaría a la paz social en los alrededores del municipio.
Contexto
Recientemente, grupos sociales denunciaron los conflictos que se vivían en el municipio y del cacicazgo que mantenía la familia Carpio Mayorga desde hace varios años, pero también el pánico que generaban los grupos paramilitares, situación que derivó en la muerte de tres personas de noviembre de 2018 a la fecha.
De acuerdo con Bautista Gómez, otro de los problemas es el nulo desarrollo social que ha tenido el municipio; aseguró que, aunque el alcalde presentó su renuncia debido a la presión que generó el Movimiento, la única forma de conseguir la paz en la zona, es que no se permita más intromisión de la familia Carpio Mayorga.
Bautista Gómez mencionó que las amenazas de muerte, disparos en las comunidades y rondines de los grupos paramilitares siguen activos. Con respecto al Concejo que crearon en el municipio, puntualizó que presentarán una propuesta al Congreso de Chiapas para que se ratifique a estas personas que, desde el año pasado, realizan la administración del municipio, porque las autoridades no daban, ni siquiera, el servicio de recolección de basura.











