En el primer cuatrimestre del año hubo un total de 96 mil 379 eventos de repatriación de mexicanos desde Estados Unidos. Chiapas fue el estado con mayor número de personas repatriadas, con 11 mil 091, de acuerdo a la Unidad de Política Migratoria, Registro e Identidad de Personas (UPMRIP).
De acuerdo a la profesora investigadora del Departamento de Estudios de Población del Consejo Nacional de Ciencia y Tecnología (Conacyt), Ietza Bojórquez, la repatriación ocurre cuando un migrante es devuelto a su país de origen por las autoridades migratorias de la nación en que se encontraba; puede verse como una “migración forzada”, un cambio de residencia involuntario y no planeado, que al igual que la migración original, trae consigo separaciones y requerimientos de adaptación.
De acuerdo al informe, estos eventos representan un aumento del 71.2 % con respecto al mismo periodo de 2021; del total nacional, 83 mil 668 fueron hombres y 12 mil 711 mujeres. Mientras que para el estado, la cifra se distribuyó en nueve mil 895 hombres y mil 196 mujeres.
El órgano gubernamental detalla que Chiapas, Guerrero, Tamaulipas, Oaxaca y Veracruz representaron el 54.2 % del total de las entidades que concentraron el mayor número de menores mexicanos repatriados.
Hasta el mes de abril, mil 411 niñas, niños y adolescentes chiapanecos fueron deportados, ocupando el primer lugar en este fenómeno; del total, mil 109 no estaban acompañados.
Salud mental se ve afectada
La investigadora del Conacyt sostiene que estos fenómenos migratorios se producen en condiciones sobre las que los individuos ejercen poco o ningún control, lo que conjuga todos los efectos para disparar o exacerbar problemas de salud mental, sobre todo las sensaciones de ansiedad y depresión que experimentan los repatriados.
Tras la aplicación de cuestionarios diseñados por la Organización Mundial de la Salud (OMS) para la detección de personas que requieren atención por problemas de salud mental, “de acuerdo con los resultados, al momento de ser devueltos a México, el 16 % de los repatriados tenía síntomas significativos de depresión y ansiedad”. destacó la especialista
Con base a dichas estimaciones, alrededor de 15 mil 420 personas que han vuelto a México requerirían la atención de estos problemas; mientras que mil 1774 chiapanecos requerirían de un tratamiento especializado para la salud mental.
“Las necesidades de salud mental tienden a ser descuidadas por los sistemas de salud, al ponerse atención a temas que parecen más urgentes. Sin embargo, la salud mental es un elemento esencial del bienestar, y cuando los problemas en este ámbito no son atendidos, pueden tener consecuencias en todas las áreas de la vida”, planteó Ietza Bojórquez.
Además, sostuvo que hay estudios que demuestran que los problemas se vuelven más intensos en etapas posteriores, cuando la persona enfrenta dificultades para la integración a la vida mexicana.
“Es posible que en este periodo se vuelva aún más importante el acceso a servicios de salud con capacidad de atención a problemas de salud mental, algo de lo que muchos de los repatriados carecen”, señaló.
Por último, destacó como necesario el diseño e implementación de esquemas para proporcionar a los repatriados el cuidado que requieren. Y un personal capacitado para identificar y atender a quienes necesitan lo que la OMS ha denominado como “primeros auxilios en salud mental”.












