Repatriados son abandonados en Tapachula

En México hay pocas personas que defiendan los derechos de los migrantes. Diego Pérez / CP
En México hay pocas personas que defiendan los derechos de los migrantes. Diego Pérez / CP

Desde la entrada de Donald Trump, las políticas migratorias de Estados Unidos se han endurecido, no sólo por las redadas cada vez más violentas de parte de ICE, sino por la repatriación que, más bien, es devolución forzada, así lo explica Víctor Hugo López, secretario ejecutivo de la Red Nacional de Organismos Civiles de Derechos Humanos.

Denuncia

Hugo López indicó que, en Tapachula, organizaciones como el Centro de Derechos Humanos Fray Matías han denunciado que desde Estados Unidos llegan aviones repletos de personas no sólo de México sino de Centroamérica. Incluso, dice, llegan personas del norte de México, a quienes sería más fácil dejarlas en la frontera de Texas.

Sin embargo, Hugo López cree que el dejarlas en Tapachula es una especie de castigo. “Para decir: las dejamos en territorio nacional y ahí que se muevan como puedan”, agrega.

Lo que solicitan las organizaciones es que, tanto el Estado mexicano como los países de Centroamérica, proporcionen los medios necesarios para que estas personas lleguen a sus destinos. Las organizaciones indican que, hasta el momento, son los propios deportados quienes tienen que hacer contacto con sus familiares para que les envíen recursos y así moverse a estados como Veracruz o Coahuila, o en su caso, países como Honduras.

Reintegración

Sobre la reintegración al campo laboral de los deportados, Hugo López señala que, aunque públicamente el sistema estatal de empleo muestra voluntad para incorporarlos, hasta donde han registrado, sólo regresan a sus municipios de origen.

Ante este endurecimiento de las políticas migratorias de Estados Unidos, a las asociaciones les preocupa la criminalización que desde el gobierno mexicano se ha hecho contra los defensores de migrantes. Al respecto mencionan el caso del activista Luis García Villagrán.

Acusación

Villagrán fue acusado de crimen organizado en su modalidad de tráfico de personas. El activista, indica Hugo López, les acercó la carpeta de investigación, en la que pudieron observar que no hay ningún hecho que lo vincule con la acusación. Sobre todo, dice, se encuentran testimonios donde lo ven hablando con grupos de migrantes, algo que hace por su activismo.