Replantear la política social

"Mientras personas con todos los servicios públicos a su disposición reciben en la calle Juan Manuel Torrea N° 42, en la ciudad de México, leche subsidiada, otros en las zonas rurales más marginadas del país carecen de cualquier beneficio gubernamental.

El encarecimiento mundial de los alimentos obliga a redirigir los esfuerzos a esta población sin agua, alcantarillado y luz. Comunidades que carecen de escuelas o centros de salud, ""requisitos"" para incorporarse al padrón de programas como Oportunidades.

La tan sonada ""falta de recursos"" debe dejar de ser el único argumento para justificar las limitaciones de las políticas sociales. Más dinero para familias de bajos recursos no necesariamente implica reducción de pobreza, así como tampoco garantiza un mejor desarrollo académico dar becas a alumnos o aumentar el salario a los maestros, sobre todo cuando tales medidas carecen de evaluaciones previas sobre la condición económica de los beneficiarios y -posteriores- sobre su desempeno.

Quizá el 40% de los hogares del país que actualmente recibe al menos un programa de ayuda alimentaria no sea el sector al que más podría beneficiar esa ayuda.

Bolivia, entre ""indios"" y ""blancos""

El peor escenario de una confrontación política interna en un país se presenta cuando los argumentos se transforman en consignas contra la raza o la condición social de los connacionales. Eso pasa hoy en Bolivia.

El referéndum por una mayor autonomía de la región más próspera de esa nación -bajo influencia de terratenientes blancos- ha generado que de un lado se acuse a ""la derecha"", a ""estos hijos de chilenos"", a ""los ricos"" de querer escindir al país.

Del otro lado se repudia a los ""indios"" por instaurar supuestos privilegios en favor de los indígenas (tradicionalmente marginados de la política y la economía) mediante reformas impulsadas por el presidente Evo Morales. El resultado del enfrentamiento ha dejado ya muertos y heridos en este país sudamericano. La pugna no tiene indicios de solución.

México no es Bolivia, pero en cualquier parte del mundo dividir a una nación en ""ricos y pobres"" o ""buenos y malos"" genera violencia. Este país no puede permitir tal simplificación -existente ya- en políticos, medios o actores sociales. (El Universal)

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