"El Instituto Federal Electoral se está transformando y ha dejado de ser el órgano ciudadano y autónomo con actitudes rectas y firmes, para pasar a ser un ente electorero que está tomando partido hacia el Gobierno Federal, lo que no favorece la equidad de la competencia electoral en las próximas elecciones. Así han calificado legisladores al actual árbitro nacional luego de que aprobara cambios al Reglamento de Acceso a Radio y Televisión, que introdujeron disposiciones técnicas que rechazaban los concesionarios.
Las críticas no sólo por dificultades técnicas en cuanto a tiempos para la sustitución de materiales, que pasaron de 24, 28 y 72 horas, precisamente por haber actuado como se ha dicho, unilateralmente, se extienden de acuerdo con la Coparmex, a disposiciones que impedirán el debate al saturar de réplicas.
No obstante, el Reglamento es un hecho, y la Subsecretaría de Normatividad de Medios de la Secretaría de Gobernación ha advertido que los actores participantes en el proceso electoral tienen la responsabilidad de cumplir las normas que en materia de radio y televisión acordó el IFE el lunes.
El senador Javier Orozco Gómez, del PVEM, consideró que las recientes reformas al Reglamento de Acceso a Radio y Televisión, aprobadas por el IFE, han causado gran inquietud en las industrias de radiodifusión y telecomunicaciones. La obligación del instituto es garantizar los procesos electorales en puerta y no meterse en ""camisa de once varas"" al tratar de imponer la reducción de plazos en entrega de órdenes de transmisión y materiales, trato irregular entre estaciones y cambio de criterios para reprogramación de promocionales y en transmisión de eventos especiales, sólo por mencionar algunos temas.
Para las telecomunicaciones ""el daño no es menor"", porque el Artículo 46 ""es fatal en su concepción, sumamente subjetivo y oscuro en su redacción"". ""Obliga a la televisión restringida a darle tiempos gratuitos a los partidos y autoridades electorales, olvidando que cuando son redes públicas de telecomunicaciones su regulación depende de la ley de telecomunicaciones, porque la forma en que cubren su contraprestación al Estado, es totalmente distinta a la de radio y televisión gratuitas.""
Además, se acusa al IFE de no beneficiar la competencia en los próximos procesos electorales porque ""el instituto no tomó en cuenta la opinión de legisladores y representantes de los medios y aprobó de manera unilateral, reglas operativas que en nada benefician a medios de comunicación y a candidatos en la competencia electoral, y esto da cuenta de las intenciones de querer manipular a dichos medios.
En fin, los argumentos del legislador son sólo una parte de las inconformidades ya expresadas por los afectados, pero un argumento que hace reflexionar es el de otro legislador que se pregunta: ""para qué componer lo que no se ha descompuesto"".
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