Puerto Arista y Boca del Cielo, en el municipio de Tonalá; Playa Linda y Escolleras, en Tapachula, se encuentran limpias para recibir a visitantes en esta temporada de vacaciones de verano, derivado del monitoreo permanente de calidad sanitaria del agua que mantienen instancias de Salud, informó el jefe del Departamento de Evidencia y Manejo de Riesgos de la Dirección de Protección contra Riesgos Sanitarios (Dipris), Julio César Aguilar Conde.
Señaló que estas playas son vigiladas de forma permanente por lo que se encuentran dentro de los límites máximos permisibles.
Agregó que no se tiene ningún reporte de contaminación y los niveles están por debajo de los límites que establece la norma.
Explicó que esta dependencia determina la presencia de microorganismos de origen fecal llamados enterococos, para lo cual se toman muestras de agua de mar y se mide la cantidad presente en la misma, para saber si cumplen o no con las normas existentes y si dicha playa es adecuada para el uso recreativo.
El enterococcus faecalis es una bacteria que vive principalmente en el tracto intestinal, que de convertirse en un agente patógeno, puede provocar serios problemas de salud, como infecciones de piel y vías urinarias, pero también puede acarrear endocarditis o meningitis, entre otras patologías que deben tratarse de manera inmediata.
Entre estos síntomas se encuentra la falta de energía y cansancio prácticamente durante todo el día, irritabilidad y dolor en la zona afectada así como mucho prurito, a veces casi descontrolado; también se puede experimentar pérdida de apetito o incluso escalofríos.
Las bacterias de enterococcus faecalis resisten a un tratamiento de antibióticos, por ello el especialista tendrá que recetar medicamentos especiales con base de amoxicilina por ejemplo.
Finalmente, recomendó que es indispensable el uso de bloqueador y no exponerse directamente al sol; extremar los cuidados sobre los alimentos, porque las altas temperaturas pueden dañarlos y afectar la salud, pidió evitar el contacto con animales o insectos extraños, como medusas, “quemadores” o erizos de mar, investigar las condiciones climáticas para llevar la ropa adecuada, así como el uso de lentes de sol, sombreros y gorras para prevenir enfermedades como el cáncer de piel o alguna erupción cutánea.












