Grandes concentraciones de migrantes se aglomeran tanto en la Comisión Mexicana de Ayuda a Refugiados (Comar), ubicada en el mercado “Laureles”, como en las instalaciones de Telecomm en la 1.ª calle Oriente, entre 7.ª y 9.ª avenida Norte, para quienes buscan tramitar una visa humanitaria.
Ante la búsqueda del cobro del apoyo gubernamental que se otorga dentro de algún programa de emergencia social dirigido a este sector social, autoridades locales cerraron las calles, toda vez que en estos dos sitios se generaron algunas trifulcas.
En el caso de la Comar, ayer miércoles —por la mañana— se reinició la atención a los grupos de extranjeros con un poco más de orden, divididos por nacionalidades y con más funcionarios, sin embargo tampoco se dieron abasto.
Y es que el pasado martes se suspendió la atención debido a que grupos de extranjeros de distintas nacionalidades protagonizaron un zafarrancho, derribaron las rejas metálicas y se metieron a las improvisadas oficinas para ser atendidos, provocando el cese de la atención.
La aglomeración es producto de las dos semanas de vacaciones que tuvo el personal de la Comar, lo cual implicó desatender las citas y la acumulación de personas que diariamente están llegando a Tapachula a través del río Suchiate, buscando tramitar la visa por razones humanitarias y con ello obtener el acceso a programas sociales del Gobierno Federal.











